La misión es compartir y es un estilo de vida

Mensaje de despedida del P. Gilbert Razón svd: “Durante mis casi 5 años de estadía en Argentina, he aprendido muchas cosas, especialmente cómo vivir la misión y ser misión. Y estaré eternamente agradecido al Señor por darme la oportunidad de experimentar esta maravillosa Misión que he tenido”.

Una de las cosas que es muy interesante para mí ver aquí en Argentina es cuando los argentinos preparan y comparten su MATE todos los días y en todas partes. Hay tantas cosas que hablar y compartir sobre esto. Y una de ellas es que me he dado cuenta que el Mate refleja el estilo de vida argentino, la cultura y el alma.

También me he dado cuenta de que hay una gran similitud entre el Mate y la Misión. No puedo dejar de comparar los dos. El Mate es una bebida típica argentina de todos los días, desde que el día comienza hasta que termina. Está destinado para ser bien preparado y compartido, no sólo con una persona, sino con todos los miembros de una familia o amigos o incluso extraños. El Mate no sólo da energía sino que puede hacer que uno se sienta mejor y ayuda a ganar más amigos, principalmente debido al acto de compartir, el gesto de fraternidad e inclusión. Durante mis casi 5 años de estadía en Argentina, he aprendido muchas cosas, especialmente cómo vivir la misión y ser misión.

La misión es como el Mate. Si no inicio y preparo bien mi día para hacer mis tareas como misionero, no voy a disfrutar de la vida, no voy a disfrutar de mi misión. Sólo estaré acostado y me convertiré en una bella durmiente y me quedaré dentro de la casa y celebraré la misa, y eso es todo, la vida será muy aburrida. Pero, cuando pienso que mi vida y mi misión son como el Mate, descubro que hay tantas cosas por hacer y disfrutar. La misión es compartir y es un estilo de vida. Necesito salir y compartir a Jesús con otras personas con quienes estoy trabajando y viviendo. Este compartir significa que voy a ser parte de una comunidad, de una familia, o de un círculo de amigos y compartir a Jesús haciendo viva su presencia a través de mi persona.

Este compartir implica también mucho respeto, comprensión, compasión y amor porque también necesito ver y experimentar a Jesús a través de la cara del otro, de la presencia del hermano y de la situación particular de cada una de las personas. Al igual que el Mate, la misión debe tomarse constantemente. No viviré la misión sólo por un día, sino que necesito comprometerme a disfrutar y vivirla todos los días de mi vida.

Esta apreciación es el fruto de mi experiencia aquí en Argentina. He sido enriquecido por mis experiencias como persona y como cristiano. Y estaré eternamente agradecido al Señor por darme la oportunidad de experimentar esta maravillosa Misión-Mate que he tenido. Agradezco a la Congregación del Verbo Divino, especialmente a mis cohermanos de la provincia Argentina Sur. Y estaré siempre agradecido también a todas las personas que me ayudaron y me acompañaron durante mi viaje, aquí, en el mundo del Mate en Argentina.

Gilbert Razón, svd

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