Corrección fraterna

YO ESTOY AQUÍ (23º Domingo A – Mateo 18,15-20 / Ezequiel 33,7-9 / Romanos 13,8-10)

El Evangelio nos habla de la corrección fraterna. ¿Y cuáles son las maneras de corregir? El texto comienza diciendo, “si tu hermano peca, vete hablar con él a solas para reprochárselo”. Hay muchas maneras de corregir a las personas que cometen errores. Cada uno de nosotros tiene su modo de corregir. Pero como cristianos, Jesús nos enseña hoy la manera exacta de corregir a los hermanos.

En primer lugar, nos pide corregir a este hermano a solas, esa es la manera más exacta de corregir, evitando que el problema no sea conocido por los demás o cree escándalo a los otros.

En segundo lugar es con testigos. En la vida cotidiana muchos no quieren que los demás nos corrijan cuando cometemos un error. A veces cuando alguien nos corrige, le decimos que “no te metas en mi vida”, “yo hago lo que quiero” o “yo hago lo que me parece bien”. Siempre tratamos de defendernos o zafar de nuestros errores y no queremos que nadie se meta en nuestros asuntos personales. Los testigos son las personas que ayudan para que el caso sea resuelto.

Tercero, es informar el caso a la asamblea o a la comunidad. Pero para nosotros no es una novedad cuando escuchamos las noticias de los homicidios o de los abusos. Pero como cristianos tenemos que pensar qué podemos aportar para que estos casos no vuelven a repetirse en nuestra sociedad.

Hoy Jesús no solamente nos enseña a corregir a los demás, sino también nos invita a ponernos en lugar de los culpables, de las personas que cometen errores. Sabemos que somos humanos y a veces caemos en este problema. Si yo soy el culpable o la persona que comete errores, ¿cuál es mi postura ante los hermanos que me corrigen? ¿Qué tengo que hacer? ¿Acepto la corrección de los demás para poder cambiar y renovar me vida? O al contrario, ¿me resisto para no escuchar a mis hermanos y buscar la solución para poder vivir mejor?

Que el evangelio de hoy nos ayude a vivir y corregir a nuestros hermanos con amor. Y también, para revestir nuestras vidas para que podamos vivir mejor en la sociedad.

Miguel Migu Kein svd
Parroquia Sagrado Corazón, Picún Leufu-Neuquén

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