Muchos son llamados, pocos los elegidos

YO ESTOY AQUÍ (28º Domingo A – Mateo 22,1-14 / Isaías 25,6-10a / Filipenses 4,12-14.19-20

La parábola de Jesús de la fiesta de bodas es otra ilustración del rechazo de Israel a la promesa de Dios. Por lo tanto, la invitación se extiende a todos, gentiles, extranjeros y aquellos que no conocen a Dios, para que vengan a la mesa del Señor. Jesús cuenta una segunda parábola dentro de la parábola de la fiesta de bodas. La vestimenta de la boda es la conversión del corazón y la mente requerida para la entrada en el reino. El cristiano que no lleva este manto de arrepentimiento y buenas acciones sufrirá el mismo destino que aquellos que rechazan rotundamente la invitación a la boda.

Como escribe el apóstol Pablo a los Romanos debemos “vestirnos” de la vestidura de Cristo. Dios nos invita a cada uno de nosotros a la fiesta de la boda de su Hijo: la plenitud de la vida de Dios en la resurrección. Sin embargo el único obstáculo es nuestra incapacidad para escuchar su invitación en medio de la actividad ruidosa que consume nuestro tiempo y atención. Dios invita a todos sus hijos a su mesa, distinciones elaboradas de acuerdo con la clase o influencia económica, discriminación por raza u origen, desaparecen las reservas debido a la capacidad mental o física en el banquete del Padre.

Para poder tomar nuestro lugar en la mesa de Dios, primero debemos realizar la visión de Dios para la familia humana en nuestras propias mesas. Las parábolas de la fiesta de la boda del rey y la vestimenta de boda nos confrontan con la realidad de que no podamos ser cristianos sin conversión; no podemos venir a la fiesta del cielo mientras permanecemos indiferentes ante los platos vacíos ante tantos niños del mundo; no podemos amar al Dios que no podemos ver si no podemos amar a los que podemos ver. La prenda de bodas del Evangelio de hoy es la vestidura de las buenas obras que hacemos para el banquete del Señor: la prenda cosida del arrepentimiento, la expectativa alegre y el humilde servicio a los demás.

Juan Marcos Veloso svd
Parroquia San Francisco Solano
Alto Comedero-Jujuy

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