Encuentro de formación en Animación Bíblica de la Pastoral

Encuentro de Formación Permanente SVD Argentina Sur (ARS)

Con el lema “Enraizados en la Palabra, comprometidos en Su misión”, 55 laicos y verbitas nos congregamos en la casa de retiros de Stella Maris, desde el 25 al 28 de enero pasado para vivenciar nuestro encuentro-taller anual de formación permanente.

En respuesta a la convocatoria, coincidimos en adentrarnos en el nuevo paradigma eclesial de la animación bíblica de la pastoral. Inspirados a buscar “La Palabra”, nos reconocimos como hermanos y hermanas en el camino del seguimiento de Jesucristo, Palabra hecha carne. El Espíritu de Dios nos fue guiando en la lectura orante, en el compartir de grupos, en los plenarios, en el compartir de nuestra facilitadora, Marta Boiocchi, en las celebraciones, en la gratuidad del encuentro con los demás.

Marta nos fue guiando en el proceso de desatar la Palabra, aprender a escucharla, abrir y disponer toda nuestra persona para que la Palabra sea fuente de vida en nosotros. Desde Jesús, ‘fundamento de la Iglesia’, reflexionamos sobre nuestra naturaleza de pueblo sacerdotal dotado de infinidad de dones y ministerios, al servicio de la vida como encuentro sacramental con nuestro Buen Dios en la creación, en la persona humana, en los pobres, en la historia, en el pueblo de Dios, en la Sagrada Escritura y en Jesús de Nazaret.

Hemos dado un breve repaso histórico de las últimas décadas de nuestra Iglesia universal y Latinoamericana, para descubrir los modelos de iglesia que marcaron épocas, mentalidades, estructuras eclesiásticas y pastorales. En esta historia la Palabra se ha hecho camino, como estudio bíblico, ministerio bíblico, pastoral bíblica y, en nuestros días, animación bíblica de la pastoral, es decir, la Palabra vuelve a ser el alma, la savia de toda acción eclesial.

Con alegría hemos compartido algunas de nuestras innumerables experiencias de camino con la Palabra, en nuestras parroquias, comunidades, pastorales, grupos y centros de formación. Como el mismo profeta Ezequiel, es difícil asimilar toda esta riqueza compartida a partir de la Palabra, pero nos queda un sabor agradable, delicioso (Ez 3,3).

Miguel Armada svd – Marcelo Cattáneo svd

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