Misiones de Verano 2018

Misión en Helvecia – Santa Fe

Éramos 30 jóvenes: de Esperanza, Crespo, Rosario, Córdoba y Helvecia. Desde el 26 al 30 de diciembre, fuimos visitando familias, charlamos con ellos, compartimos con ellos: mate, tereré, jugo, gaseosas… Jugamos con los niños y jóvenes, nos divertimos mucho con los chicos a través de fútbol, vóley, cantos, compartir de la Palabra de Dios y otros juegos. La gente nos recibió muy bien, con mucho deseo de conversar con nosotros y conocernos.

Gracias al equipo que organizó esta misión: la Hna. Eugenia SSpS, Pablo de Crespo y su equipo y la gente de Helvecia con su párroco. Qué alegría era ver jóvenes anunciando a Cristo a otros jóvenes, a las familias, a los niños a su manera: con mucha alegría, amor y vida.

Gracias a los jóvenes de Crespo que fueron numerosos. Que nuestra alegría de salir a misionar contagie a otra gente, otros niños, otros jóvenes, otras familias. Gracias a la gente de Helvecia por habernos recibido con mucha alegría y amor, y también a los que nos ayudaron a llevar a cabo esta misión.

Luciano Razanadambo
Estudiante SVD-OTP de Madagascar


Misión en la Parroquia San Francisco Solano (Alto Comedero-Jujuy)

Comenzamos la misión el 2 de enero en la comunidad de San Juan Bautista. En grupos de tres personas salimos a visitar las familias cuyas casas habían sido recién entregadas por el gobierno. Compartiendo el evangelio, sentí mucha cercanía de parte de ellos, tanto adultos como jóvenes.

La olimpíada de la parroquia, donde participaron las ocho comunidades perteneciente a la parroquia, significó un espacio de participación para muchos jóvenes. También nosotros participamos como árbitros de fútbol, pudimos conocer a más personas de otras comunidades.

Personalmente me gustó mucho la misión que tuvimos en la Parroquia San Francisco Solano, me sentí muy bien, no tuve impedimento para hablar y compartir con todos. Creo que a la gente también le hizo bien nuestra presencia en ese lugar.

Bernardo Giménez
Estudiante SVD


Misión en Cayastá – Santa Fe

Con el lema “Ella se fue sin demora”, del 6 al 13 de enero, más de 30 jóvenes fuimos a misionar: a visitar las familias, a charlar con ellas, a compartir, a escucharlas, a jugar con los chicos junto a los de la Infancia Misionera de Cayastá; trabajo de pintura de la pared de Cáritas como recuerdo de la misión de este año. Los 4 párrocos de esa zona estaban para acompañarnos, juntos con la Hna. Eugenia, SSpS. Las misas se hacían en los barrios después de la visita a las familias, donde seguían los juegos y cantos.

Había varios talleres de formación para los jóvenes: orientación en preparación para la vida matrimonial (un matrimonio joven nos compartió su experiencia) y la vida consagrada, ¿Cómo abrazar al hermano? Charla sobre el Espíritu Santo en nuestra vida diaria; la espiritualidad de la “vida en comunión”; y animación de los jóvenes a acercarse al santísimo (Jesús sacramentado).

El viernes a la tarde se hizo la kermés, la misa de cierre de la misión celebrada por el Obispo y la cena parroquial. Muchas gracias al equipo coordinador de esta misión, a los sacerdotes que no nos dejaron solos, a la Infancia Misionera de Cayastá y a los chicos que respondieron, con alegría y mucha creatividad, muchas ganas de trabajar, de convivir, de compartir sus tiempos y talentos, de caminar mucho bajo el agobiante calor.

Gracias también a la gente de Cayastá que nos recibió muy bien en el Campamento Cultural, en la parroquia, en los barrios, en las familias y las calles.

Luciano Razanadambo
Estudiante SVD-OTP de Madagascar


Misión en la Parroquia Nuestra Señora de Loreto (Alto Comedero-Jujuy)

La misión empezó el 8 de enero con mucha participación de los jóvenes, hubo dos centros de misión de la misma parroquia y otra comunidad un poco más retirada, es decir, en el campo. La misión estuvo en manos de los jóvenes, lo cual tuvo su lado positivo, como también negativo, ya que muchos jóvenes fueron e hicieron una muy buena misión, mientras que algunos fueron a la misión en busca de sus intereses personales.

También en esa comunidad nos hemos reunido en grupos para salir a visitar las casas. Me gustó compartir con los jóvenes, en los últimos días se me acercaron varios de ellos para hablar, contarme sus problemas, lo que están pasando en sus casas. Me hubiera gustado que los sacerdotes pudieran participar más en la misión acompañándonos.

Sintetizando, puedo decir que esta misión en Jujuy me ayudó mucho a fortalecerme y el compartir con la gente me ayudó a estar un poco más seguro para el discernimiento de lo que es ser un misionero de la Congregación del Verbo Divino. Me he sentido como en casa, cada una de las familias las sentía como si fuera la mía.

Bernardo Giménez
Estudiante SVD


Misión en La Toma y El Merendero – Córdoba

Enero fue el escenario, nuevamente, de las actividades de los grupos misioneros de la parroquia San Pedro de Córdoba.

Volvimos por tercera vez consecutiva a “La Toma”, un asentamiento de 60 a 70 familias que no tienen luz y poseen un solo caño de agua para todos. Allí realizamos, como siempre, diversas actividades, pero este año sumamos un desafío nuevo: llevar a los niños al campo deportivo que poseen las Hermanas Siervas del Espíritu Santo (SSpS), a varios kilómetros del lugar. Para ello, tuvimos que organizar varias cosas, por un lado, alquilar un ómnibus que lleve y traiga a los niños; ir varias veces a pedir autorización y firmas a los padres para llevar a los pequeños, etc.

Disfrutaron de un día diferente, con desayuno, almuerzo con ricas hamburguesas, ensalada de frutas, tortas fritas, merienda, etc. Y no quedó nada, ya que el mejor condimento para la comida es “el hambre”. Todo fue preparado por las diferentes comunidades, ya que somos cada vez más conscientes de que la parroquia es Misionera.

Pero deseo contarles un detalle interesante. Una semana antes me llama una señora diciéndome que estaba enterada de que en la parroquia se trabajaba con niños. Ella es pastelera, y tenía un sueño, ese sueño consistía en hacerle una torta a un niño que no tuviera la oportunidad de celebrar su cumpleaños. Se me prendió la lamparita y le conté de la misión y la actividad en el campo deportivo, y que allí le podíamos festejar los cumpleaños a todos los niños, le encantó la idea y me preguntó si ella podía asistir. A lo cual respondí que sí, encantado.

Ese día la señora trajo tres tortas para los 46 niños, y fueron pasando por mes los niños que soplaban las velitas y les cantábamos el tradicional “Feliz cumpleaños”. Pero, paradoja de la vida, habían dos nenitas que no sabían el día y el mes de su cumpleaños, y para ellas el canto fue más especial, y por tanto se cumplió el sueño de la señora.

El otro lugar de misión fue “el Merendero”: una zona de una barriada marginada llamada la Tela, donde un señor llamado Raúl, organizó niños y adolescentes en torno al fútbol y también le da la merienda. Todo es precario allí.

Cuando llegamos nos contó que existen dos banditas de muchachos con armas de fuego en la mano que se disputan el lugar y se juntan, justamente en la canchita donde juegan los niños. Fuimos con Raúl a la policía y prometieron custodia, y realmente cumplieron, estuvieron todos los días de misión cuidando y protegiendo a los niños y a los misioneros. Esperamos que después de la misión continúen con su presencia protegiendo a los niños.

También allí nos desafiamos y llevamos un día completo a los niños y adolescentes al campo deportivo. Fue más complicado el tema de las autorizaciones, porque varios de ellos tienen a sus padres presos y otros no poseen documentos, pero llenamos el ómnibus y no se imaginan cómo disfrutaron.

Para los más pequeños hicimos una actividad llamada “El juego de la paz”, y los más adolescentes trabajamos el video “El circo de la Mariposa”, donde destacamos que más allá de nuestras historias y limitaciones somos capaces de abrir horizontes inimaginables. Disfrutaron mucho de un juego de agua, del cumpleaños con torta y velitas, de un momento de baile rítmico y, por supuesto, del fútbol en una enorme cancha.

Las dos misiones terminaron con una celebración en torno al compartir, de Dios en nosotros, y nosotros en cada gesto, actividad y servicio que realizamos juntos.

Y como si esto fuera poco, tuvimos una tercera misión en Jujuy, conjuntamente con la parroquia Cristo Rey, donde los jóvenes fueron recibidos generosamente por el P. Juan Stach svd. Este grupo fue acompañado por el P. Juan Mere Soa svd, que seguramente ellos, después contarán todas las experiencias misioneras que vivieron.

“En la generosidad de los misioneros se manifiesta la generosidad de Dios, en la gratuidad de los apóstoles aparece la gratuidad del Evangelio” (Aparecida 31).

Eduardo Porcheddu svd

Etiquetas: , , , , .Enlace para bookmark : Enlace permanente.

Comentarios cerrados.