Dios nos está llamando a cada momento para responder con nuestro testimonio

Hace un año he respondido al llamado de estar para una experiencia pastoral en el Norte de Argentina, en la comunidad del Colegio del Salvador, junto con mis hermanos Verbitas, de distintas nacionalidades, en la ciudad de San Salvador de Jujuy. Antes viví por cuatro meses con gente de Buenos Aires.

Esta fue otra realidad, apenas llegué a la terminal de ómnibus del Norte, sentí una gran diferencia en las personas. Los norteños son sencillos y humildes, me recibieron con mucho cariño y amor. Me enseñaron su cultura en distintas formas, por ejemplo a través de invitaciones para participar en las fiestas de carnaval, etc. Fueron momentos para integrarme bien a otras realidades. Algo que he aprendido de la vida de nuestro Santo José Freinademetz, que evangelización es un diálogo entre personas, no es para imponer o criticar lo que hace la gente en su cultura, ellos también tienen conocimientos de la Biblia y nos pueden evangelizar en este diálogo.

Me di cuenta de que la gente se me acercaba para compartir sus experiencias de vida. Cuando me conocían, distinguían que yo no pensaba mal de su estilo de vida. La primera vez en el colegio, algunos niños me tenían miedo, porque nunca habían visto una persona morocha igual que yo; después de poco tiempo, comenzaron a tener confianza y acercarse para saludar y hablar conmigo. A veces me extrañaban cuando no tenía tiempo de pasar para saludarlos. Ahora casi todos en Jujuy, cuando estoy paseando, me llaman los niños con sus padres, siempre, “hermano Emmanuel”, algunos padres venían a veces para saludarme y me decían “nuestro hijo o hija siempre dice que tiene un hermano grande que se llama Emmanuel en el Colegio, por eso queremos conocerte”.

Hay un dicho común que dice, es difícil acercar los jóvenes a la iglesia, puede ser, pero mi experiencia con el P. Jorge Faliszek svd en el Colegio del Salvador y P. Arnoldo Alo svd de la comunidad de Loreto, me hacen cambiar la mirada, es muy fácil trabajar con los jóvenes. Considero que es importante tener mucha creatividad e iniciativa y más tiempo dedicado a ellos. Aprendí que los dos sacerdotes siempre hacen sentir a los adolescentes que tienen algo importante para compartir en la iglesia, que no están cansados de estar y escucharlos, por eso los jóvenes también tienen mucho para compartir y por ejemplo, aprendí bastante en la misión con los jóvenes, no fue solamente un momento para evangelizar, sino también me evangelizaron a través de sus testimonios. Me voy de Jujuy con el alma llena de muchas experiencias para compartir con otra gente.

Es difícil despedir a la gente de Jujuy que me han hecho sentir siempre en casa, estoy acostumbrado con ellos, soy medio Jujeño, por ahora siento lo mismo que Jesús con los discípulos en sus encuentros durante la transfiguración (Mt 17,1-9), con la buena experiencia que tuvieron ellos, pidieron a Jesús quedarse en el mismo lugar por el resto de sus vidas, pero Jesús les mostró la necesidad de salir a compartir la alegría con otras personas en distintos lugares.

Con este testimonio misionero expreso que estoy muy feliz, porque en este encuentro con Dios a través de la vida de las personas, me siento invitado a responder otra llamada como sacerdote y ahora me voy lleno de alegría a comenzar mis estudios en Córdoba.

Y para conocer cómo son los Jujeños, tienen que acercarse y hacer lo mismo que hacen ellos, por ejemplo, si están comiendo asado o festejando, acercarse e integrarse a sus actividades, al momento siempre los van a apreciar a través de compartir parte de sus vidas.

Emmanuel Beda Kimario
Estudiante SVD-OTP

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