Primero el amor, luego la tradición

YO ESTOY AQUÍ (22º Domingo B – Marcos 7,1-23 / Deuteronomio 4,1-2.6-8 / Santiago 1,17-18.21b-22.27)

El Evangelio de Marcos viene a nuestro encuentro con este texto duro y desafiante de Jesús, nos habla de aquellas personas que siempre van criticando la actitud de Jesús, esta vez es en Galilea. Muchos que están y viven cerca de él, son viven de una manera hipócrita, porque se muestran como personas muy cumplidoras en lo exterior pero no tanto en lo interior. Personas que tienen una gran sensibilidad por cumplir todas las normas, los ritos, las leyes religiosas. ¿Será para quedar bien con los otros? ¿Será para quedar bien con su propia conciencia? No lo sabemos. Pero lo que sí sabemos, por lo que Jesús nos muestra, es que son personas que a pesar de que exteriormente son así, al mismo tiempo no tienen esa misma sensibilidad para vivir lo de adentro, el espíritu de la ley. Y por eso les dice con dureza: ¡Hipócritas! También ellos critican porque ven que los discípulos han dejado de lado la tradición, porque desde que siguen a Jesús han cambiado su comportamiento.

Hoy también a nosotros nos llega esta Palabra y nos desafía, porque también vemos en muchas personas la misma postura. Las palabras de Jesús nos van bien a nosotros, porque muchas veces nuestro culto está vacío. Decimos amar a Dios y seguir a Cristo con los labios, pero nuestra actuación es todo lo contrario: “Hay que ser cristiano, y no parecerlo”. ¿Difícil? Creo que no. Sólo hay que interiorizar la Palabra, darle cuerpo y vivirla en nuestra vida cotidiana, no hay que conformarse con el culto, ni con la tradición que muchas veces pregonamos desde la Iglesia, sino que tenemos que cambiar interiormente nuestra forma de vivir y aprender a vivir al estilo de Jesús. Él es el mejor guía, el único que nos hace libres. Si lo meditamos y nos liberamos de ataduras, y le pedimos al Señor que nos de la gracia de vivir con integridad nuestra fe, seguro que empezaremos a ser testimonios allí donde nos encontremos.

Laura Ruiz
Parroquia San Francisco Solano
Alto Comedero-Jujuy

Etiquetas: . Bookmark the permalink.

Comments are closed.