Pescador de hombres

YO ESTOY AQUÍ (5º Domingo C – Lucas Lc 5,1-11 / Isaías 6,1-2a.3-8 / 1Corintios 15,1-11)

El tema central de las lecturas de hoy es el envío, que literalmente significa estar dispuesto en el camino. Tres cosas conviene reflexionar en este domingo: quién envía, a quiénes envía, y a qué caminos los envía.

¿quién envía? Es Dios. Esa pregunta que Dios se hace en el pasaje que oímos en la primera lectura cuando Isaías tiene una tensión y una profundidad inmensas – aquí Dios se pregunta: ¿A quién enviaré? No le falta amor pero sí le falta quién le ayude. Todos necesitan y es tanta su necesidad, que pocos están dispuestos a aliviar la necesidad de otros. Así pues, al crearnos como seres en sociedad, Dios en parte eligió tener que buscar ayuda en el ser humano para levantar y redimir al mismo ser humano. Porque Dios mismo nos creó capaces de interactuar unos con otros.

¿A quiénes envía? sobre los enviados. La pregunta de Isaías ¿Quién Ira por nosotros? En la primera lectura se trata de Isaías, que se reconoce como hombre de labios impuros; en el evangelio los llamados son unos pescadores sin mucho éxito. En esos personajes quedan bien representadas las dos grandes limitaciones humanas: el pecado y la insuficiencia o impotencia. Lo lindo es que Dios nos ha creado capaces y nos ha regalado dones para ser levadura y agentes del cambio. Es decir, los enviados somos nosotros. Eso cuando estamos animados por la misión, no por ambición; y motivados por compromiso, y no avaricia.

¿En qué camino nos envía? Isaías grita: Aquí Estoy ¡Envíame a mí! En el evangelio de hoy: aquellos pescadores lo dejaron todo y lo siguieron. Quizá sabían lo que dejaban pero en todo caso no parece que supieran exactamente lo que encontrarían. Algo parecido sucede con nosotros cuando asumimos responsabilidades no sabemos totalmente que va a pasar con nosotros. De ese camino lo único que se sabe es que Dios les mostrará de qué se trata. Él nos asegura que no tengamos miedo por que estará con nosotros para siempre. Y en realidad eso es lo único que importa del camino: que Dios lo conoce bien. No interesa tanto saber por dónde voy sino con quién voy.

Ian Nercua svd
Parroquia San Cayetano, Palpalá-Jujuy

Etiquetado .Enlace para bookmark : Enlace permanente.

Comentarios cerrados.