Alentándonos en el camino

Finalizada las últimas materias en el Instituto donde cursamos este año, podemos brindar y dar un fuerte aplauso al año transcurrido en esta etapa del primer año de postulantado.

Entre adaptaciones a la ciudad, al nuevo formador Boni Baos y a los compañeros del 2º año de postulantado, fueron hermosos desafíos. Pudimos tener una muy buena relación con todos.

Nuestra religiosidad y el bagaje con que veníamos de nuestras provincias, nos fueron puestos a prueba con las materias nuevas que tuvimos aquí (y que digan que no es cierto los que vinieron el primer año a Córdoba). Pero fue un año de gracia, con muchas experiencias personales tanto para Ariel como para mí. Sentimos la presencia de Dios en cada una de nuestras actividades en los diversos ambientes donde nos movimos, pastorales, estudiantiles y comunitarios.

Nos mantuvimos fortalecidos con los chicos de otras congregaciones recién llegados a Córdoba, algunos del interior de otras provincias, otros de países extranjeros. Todos estábamos en la misma, así que entre todos nos alentamos en este camino, en esta vocación.

Agradecemos el aliento de los cohermanos de los últimos años de la formación como Hugo, Darío y Gerardo que estuvieron siempre cerca de nosotros para acompañarnos en algunas necesidades o inquietudes que tuvimos y realmente lo valoramos.

“Preciosa es la vida entregada en la misión” y preciosa es también la búsqueda del camino por donde Dios nos quiere ir llevando. Esto es para nuestra Congregación, para las comunidades y para cada cohermano en su vida personal.

Un brindis por el año transcurrido con sus luces y sombras. Y que todo lo acontecido haya sido para gloria de Dios.

La madre de mi Señor (Lc. 1,43) quiere compartir su vientre en esta Navidad con toda la raza humana, sin distinción de raza ni religión.

¡Felices fiestas!

Ariel Sosa y Adrián Gunther
1º Año Postulantado
Villa Allende – Córdoba

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