Parroquia Cristo Rey – Oberá

Reseña histórica de la Parroquia CRISTO REY de OBERÁ (Misiones)

El inicio de esta Parroquia se debe al empeño de los Misioneros Verbitas que atendían la Parroquia San Antonio de esta ciudad, y desde allí comenzaron ha atender este barrio de la creciente y pujante ciudad de “Yerbal Viejo”, que luego se llamó Oberá.

Según datos más antiguos, las misas se celebraban en una casa del Sr. Gandughia a una cuadra de la actual parroquia.

El terreno de la parroquia Cristo Rey, fue adquirido por la Congregación de los Misioneros del Verbo Divino. La propiedad no tiene ningún inmueble ajeno en toda la manzana. El terreno de la parroquia está marcado por las calles Estanislao del Campo, Colombia, Paraguay y Roca.

Se constituyó como parroquia en 1982, pero ya desde 1962 se han llevado los libros Bautismales de la zona.

El 23 de noviembre de 1996 se bendijo el nuevo templo parroquial construido durante el curato del P. Floriano Oggier.

Cuando el P. Federico Figge era Párroco de San Antonio, atendía a esta comunidad el P. José Marcelo Keiner. Luego siguieron:

Bernardo Grauthoff
Juan Lorang
Clemente Hegener
Lorenzo Gocheneche
Isidro Gerber
Rubén Solmirano
Juan Nemcick
Jaime Vorwek
Anthony Coote
Martín Weichs
Carlos Kober
Floriano Oggier
Guillermo Hayes
José Bique
John Owen
Héctor Maldonado
Vicente Tadji
Hugo Aranda
Noel Ariola
Luis Pizzutti
Simón Sugi Duli

Hoy cuenta con 19 capillas distribuidas en cuatro municipios: San Martín, Los Helechos, Guaraní y Ameghino, además de las zonas dentro de la ciudad de Oberá.

Las labores más destacadas son: Catequesis, Movimientos y Grupos, Caritas, Liturgia, etc., para lo cual contamos con un gran equipo de laicos muy comprometido que llevan adelante la “Nueva Evangelización”.

 

Pentecostés

La Solemnidad de Pentecostés en la Parroquia de Cristo Rey tiene una connotación especial, cargada de colores, sabores y signos de comunión muy marcados.

Desde hace casi 20 años, por iniciativa de un grupo de laicos y con el apoyo del Padre Floriano Oggier SVD, al comienzo y de los párrocos que lo sucedieron, nuestra comunidad parroquial invita a compartir la celebración eucarística de esta fiesta a las autoridades civiles y de seguridad de la ciudad de Oberá, como también a los representantes de otras congregaciones cristianas, como ser la Iglesia Ortodoxa Rusa y la Luterana.

Por otro lado, como en nuestra ciudad se realiza la Fiesta Nacional del Inmigrante , también se invita a participar de este acontecimiento a los representantes de las diversas colectividades que forman parte del crisol de razas que habita esta porción del suelo argentino.

Cada colectividad porta su bandera y viste los trajes típicos de las regiones del mundo de las que han venido: Italia, Francia, Polonia, Rusia, Ucrania, Países Nórdicos, Alemania, Suiza, España, Portugal, Países Árabes, Japón, Paraguay, Brasil, etc. Y como muestra de culto a Dios presentan como ofrenda comidas típicas que son signos muy expresivos de cada nación y cultura. Luego, en el momento de la acción de gracias, después de la comunión, presentan oraciones y cantos de alabanza al único Dios que nos ha hecho diferentes pero no para separarnos, sino para enriquecernos mutuamente.

Este es el clima de oración, de color y de alegría que se vive en esta comunidad parroquial en la Solemnidad de Pentecostés.

Como todos los años, este día tan especial en la Liturgia y en la historia de la Iglesia , es precedido por una Novena de preparación, de oración y reflexión que disponga plenamente el corazón y las almas de los fieles para celebrar este acontecimiento.

En esta oportunidad, siguiendo el pedido de los Obispos argentinos, la Novena estuvo dedicada a la oración por nuestra patria en este momento tan particular de su historia. El lema que nos congregó fue: “ ¡Ven Espíritu Santo, ayúdanos a vivir el Evangelio en nuestra Patria!”.

Las misas de la novena estuvieron presididas por sacerdotes invitados, venidos de otras comunidades parroquiales cercanas, tanto diocesanos como verbitas, incluso Monseñor Joaquín Piña presidió la Eucaristía del último viernes previo a la fiesta.

Cada día de la novena hemos presentado al Señor nuestra oración por las diferentes instituciones y entidades que son responsables del gobierno y del cuidado del Pueblo Argentino.

Así, hemos rezado por las instituciones dedicadas a la caridad, por los comercios y comerciantes, por los medios masivos de comunicación; por las instituciones involucradas con la educación, los servicios públicos, la salud, la seguridad y el orden público y por las diferentes entidades religiosas y gubernamentales.

Todo ello culminó, el día mismo de Pentecostés, donde la oración estuvo centrada en el Pueblo Argentino, dado que un país mejor no depende solamente de estas instituciones, sino de cada uno de los que habitamos este suelo.

Otro gesto importante que marcó el espíritu de esta celebración fue el momento en el que, luego de las oraciones de acción de gracias de las colectividades en sus diferentes idiomas, todos nos unimos como “argentinos” y entonamos con mucha alegría y fervor, en su día (11 de mayo), las estrofas del Himno Nacional.

Remarcamos la importancia de esta celebración y los signos que se manifiestan en nuestra comunidad. Destacamos el gesto de “reunirnos para compartir experiencias y estar unidos en la oración”, expresando el amor hacia el mismo Dios y entre los hermanos, más allá de las diferencias culturales, idiomáticas, etc.

Es esta experiencia de unidad la que hace revivir de una manera muy especial el Pentecostés que marcó el nacimiento de la Iglesia y llevó a los Apóstoles a llevar la Buena Noticia a todos los pueblos de la Tierra.

Luis Pizzutti SVD

Fuente: “Sucesos”, mayo-junio 2008

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6 Respuestas a Parroquia Cristo Rey – Oberá

  1. Antonio Sebastian dice:

    Hola, muchos saludos al Padre Simon Sugi Duli, muy lindos recuerdo. Fue Parroco de nuestra capilla, hoy Parroquia Nuestra Señora de Fátima de Garuhapé, aprendimos mucho, y fue quien nos unió en Matrimonio con Carolina, mi esposa. Nos acompaño mucho, luego fué hacia Santa Rita y ahora esta en Vuestra Parroquia. Cuando el fué consagrado para su nueva misión allí, viajamos hasta Obera a su nueva Parroquia Cristo Rey y los acompañamos en la Misa que fué presidida por el Obispo, para Simón seguro fué una sorpresa. Luego compartimos con el y su nueva comunidad, y hace muy poco volvimos a visitarle, esta vez fué para invitarles a compartir con nosotros la fiesta de 15 de mi hija Stefany, al cual el padre Simón aprecia mucho mucho. Saludos Padre, un abrazo.

  2. Jorge Caballero dice:

    Durante mucho tiempo, a partir de 1977, jugamos futbol en la cancha de tierra donde hoy está la nueva parroquia, con Polutranka, Carlitos Subzuk, José Benitez de la rectificadora y José Benitez de la panadería 25 de Mayo, Eduardo Loizate, Rodrigues, Fava, Monito Ferreyra y tantos otros. La previa y el descanso lo hacíamos en el kiosko de Barrios que estaba en la esquina.
    Como si fueran pocos tantos bellos recuerdos, el 24 de octubre de 1987 me casé en la vieja parroquia oficiando la misa el Padre Floriano Oggier.
    Hace 22 años que los caminos de la vida me llevaron Muy lejos de mi querida tierra, pero llevo en lo profundo de mi corazón los mejores recuerdos de mi ciudad, mi gente y MI parroquia.

  3. Irene Graciela Ferreyra dice:

    Recuerdo la canchita, los chicos jugando al fútbol. Ahí tome mi primera comunión con 8 años en 1962. El párroco era el brillante padre Marcelo a quien luego reemplazó el padre Bernardo. Algo así como el blanco y el negro, o el agua y el aceite, o el día y la noche. Pero ambos grandes seres humanos. Recuerdo al Sr. Aldo Pereyra y al almacén de los Panaciuk, Chopa también fue monaguillo con Bernardo. Como fiesta tradicional recuerdo la de la noche de San Juan, cuando muchos cruzaban pisando las brasas y andaba un toro candil. Una vez hizo estragos, cuando Manolo Mazakoski, se calzó el disfraz y lanzó fuego a diestra y siniestra, ja!!! Lo recuerdo, a más de 2.000 km de distancia.

  4. Irene Graciela Ferreyra dice:

    El primer párroco llegó en el año 1961. Fuer el eximio sacerdote de nombre Marcelo y apellido alemán, idioma con el que parezco enemistada, porque nunca recuerdo esos apellidos. Era un santo. Lo designaron luego como responsable del colegio de Fátima de Posadas, y luego fue a Córdoba. ¿Cómo es posible que no lo nombren? Él adquirió el terreno donde está la capilla a la familia Petterson. De él recibimos las enseñanzas religiosas los niños y niñas que a los ocho años tomamos la primera comunión luego de haber aprobado dos exámenes sobre el primer y segundo testamento. Exigente al máximo, padre Marcelo, inteligentísimo, creativo, sensible. ¿Cómo es posible que no lo recuerden aquí?

  5. Alejo Isidoro Benitez (negro) dice:

    Cuántos recuerdos de nuestra parroquia Cristo Rey, me acuerdo de la canchita de fútbol que estaba en la esquina, frente a la casa de los Panaciuk y enfrente a la Escuela 288, jugábamos en el barro, eso fue en el año 1968, pasaba un señor con su Ford y nos llevaba a recorrer el barrio y se llamó Aldo Pereyra “Aldo”, dueño del taller de baterías “El campeón de los acumuladores”. Soy el negro de la Merencia, como me decía mi madre que falleció el 12/09/2010 a sus 96 años. Qué recuerdos lindos ¡Viva Loma Porá!!!

  6. Luis Brandi dice:

    Por casualidad encontré este espacio. Cuántos recuerdos!!!! Tengo 55 años, vivo en Capital Federal desde 43 años y cuando tenía 9 años –en el año 1966– fui monaguillo hasta que vine a vivir a Buenos Aires. Por ese entonces el párroco era el padre Bernardo, tenía un viejo Mercedes Benz de color negro, al cual nos metíamos con otros chicos e imaginábamos viajes interminables llenos de aventuras. Por ese entonces la parroquia tenía un predio en la esquina, al que los chicos de Loma Porá usábamos para andar en bicicleta o para sentarnos a comer naranjas.
    Los domingos al mediodía, luego de la misa, nos apurábamos para ir a la sacristía y correr hacia la salida para vender los “Esquiú”.
    Hoy vivo en una ciudad que cada día me agobia un poco más, me quita calidad de vida y a la que quiero abandonar, para algún día vivir en paz en mi querida Misiones.
    Si alguien lee esto, un abrazo enorme de un Sanpedrino de nacimiento, obereño por opción y porteño por masoquista.

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