Pedro Rothar SVD

+ 12 de Enero 2006 (1933-2006) | 33 54 56 61 61

Pedro Alberto Rothar nació el 25 de mayo de 1933, en la aldea San Juan, muy cercana a la ciudad de Crespo, provincia de Entre Ríos, Diócesis de Paraná. Hijo de Elisa Kappes y Adolfo Rothar.

Comenzó sus estudios secundarios en el Seminario menor del Colegio “San José” de la ciudad de Esperanza, Santa Fe, el 23 de febrero de 1947.

Al finalizar su bachillerato, se trasladó a Rafael Calzada, Buenos Aires, para cursar sus estudios filosófico tcológicos, en el Seminario Mayor “San Javier”, del Verbo Divino, el 1° de marzo de 1954, haciendo su profesión perpetua el 01 de marzo de 1956. Posteriormente es ordenado Diácono el 03 de mayo de 1961 en la Plata, y el 15 de agosto de 1961 en Rafael Calzada, recibe el Sacramento del Orden Sagrado.

Su sacerdocio de más de 40 años, como toda su vida, fue rico en cuanto a tareas misioneras. Primero, se desempeñó como Vicario Parroquial en Hinojo (1962 1963), luego, ocupó el cargo de Subprefecto Sem. Menor (Pilar 1964), brindando su servicio sacerdotal como Vicario Parroquial en la Parroquia de Guadalupe Buenos Aires y en Esperanza (1964 1967).

Después de un año de renovación en Nemi (1968) asumió el cargo de Promotor vocacional en dos oportunidades: primero durante un año, en 1969 y otra vez, desde 1988 hasta 1991.

Su carisma era estar con la gente, desarrollando la pastoral parroquial, por eso, desde 1969 hasta 1988 asumió el cargo de Párroco, primero en Esperanza, por nueve años y luego en San Jerónimo Norte, por diez años. Más tarde, su tarea de Párroco será: en Diamante (1988 1995); en Esperanza (1995 2001); y en Crespo (2001 2005).

En el 2005, estuvo en el Colegio “Stella Maris”, tomándose un tiempo de descanso y reflexión, abierto a las nuevas propuestas para su trabajo apostólico-misionero.

Acercándose a la comunidad de Tunuyán, provincia de Mendoza, (que sería su futuro lugar de trabajo), el mismo Señor, que un día lo eligió para su servicio por el Reino, de modo imprevisible e inesperado, lo llamó diciéndole: “Venga Pedro a compartir la vida eterna conmigo. Venga a recibir el premio que le tengo preparado”. Falleció el 12 de enero de 2006 en un accidente automovilístico, cerca de San Rafael, en la provincia de Mendoza.

Señor, tú me llamaste para ser instrumento de tu gracia,
para anunciar la Buena Nueva,
para sanar las almas.

Que Dios premie su servicio misionero con el descanso eterno de su alma.

Etiquetado .Enlace para bookmark : Enlace permanente.

Dejar un comentario

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.