Curso intensivo de español

Así nos recuerda San José Freinademetz: “El amor es el único lenguaje que entienden todos los hombres…” y el fruto del amor es servicio. Como misioneros, para poder servir mejor, hay que entrar en la cultura de la gente. La comunicación es parte de una cultura, y es por eso que cada misionero tiene que aprender el idioma que hablan nuestros interlocutores.

Los días 27 al 31 de mayo de 2013 se organizó un curso intensivo de español en el Centro de Espiritualidad Fátima, donde participaron los neo-misioneros de la Provincia ARE. Los que asistieron son: Agustín Kitajima (Japón), Casimiro Kaczmarek (Polonia), Jaekel Solde (Filipinas), Vitus Kango, Erasmus Winga Beghu y Dedi Boneventura (Indonesia), Juan Rodrigues y Juan Britto (India), Pablo Bina (Papua Nueva Guinea), y Simplicio Nkaw Nkanda (Togo). El curso se dividió en 2 partes: la primera, la enseñanza de la adquisición y la correcta articulación de cada uno de los fonemas; la segunda, la parte gramática de español.

La evaluación de los participantes del curso es muy positiva y todos agradecen al Provincial y su Consejo por haber organizado este curso.

José Bique SVD

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”Aprender es como remar contra la corriente; en cuanto se deja, se retrocede”
(Edward Britten)

Los Neo Misioneros de la provincia Argentina Este tuvimos la oportunidad de perfeccionarnos en el idioma con el Curso Intensivo de castellano del 27 al 31 de mayo de 2013, en Posadas, Fátima. Nos acompañaron dos profesoras, Cintia Mendoza y Eliana Zanek. Dice nuestro prólogo, “El amor y la gracia de Dios nos han reunido de diversas naciones y continentes en una Congregación religiosa y misionera, consagrada al Verbo Divino y distinguida con su nombre”. (Prólogo de las Constituciones SVD).

En el capítulo 11 del libro de Génesis se afirma que, con la construcción de la torre de Babel, los hombres pretendían alcanzar el cielo. Dios, para evitar el éxito de la edificación, hizo que los constructores comenzaran a hablar diferentes idiomas y se dispersaran por la tierra. Da la misma sensación cuando nos escuchamos hablar en nuestros idiomas. Nuestro caso fue como el de la torre de Babel, pero el Señor no nos invitó para dispersarnos, sino a reunirnos y a que estemos más preparados en la obra misionera. Aprender un idioma ajeno no es una tarea fácil, pero aprender el lenguaje de la gente y trabajar en nuestra misión nos alienta a poner todo nuestro esfuerzo.

El curso fue interesante y útil, aunque sabemos hablar, aún nos cuesta dominar el idioma. Vimos que cada uno tiene su capacidad de estudiar y retener lo estudiado. Tratamos mucho de gramática: sustantivos, adjetivos, verbos, ejercicios, oportunidades de leer lecturas, corregir nuestra pronunciación, preparar homilías y practicarlas. “No se puede enseñar nada a un hombre, sólo se le puede ayudar a descubrirlo en su interior” (Galileo Galilei). Con la ayuda de nuestras profesoras nos dimos cuenta de que todo es posible y que necesitamos leer cada día más y así lograr nuestra meta de mejorar el uso del idioma. Lo más positivo fue el aliento que nos brindamos entre cohermanos ante las dificultades en el aprendizaje.

Nuestro agradecimiento a los superiores por darnos esta oportunidad, gracias a nuestra casa de Retiros, Fátima, por alojarnos y cuidarnos. Gracias a las profesoras, por tanta paciencia y sacrificio. Que el Señor bendiga a todos los colaboradores.

Juan Rodrigues SVD

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