Las EFAs, clave en Misiones

Generación de productores

Las Escuelas de las Familias Agrícolas (Efas) llevan más de 20 años en la provincia de Misiones y son el sostén para evitar el éxodo rural a las ciudades. Los especialistas sostienen que son modelos de calidad educativa y piden cinco más para zonas donde hay gran demanda. Los proyectos y el compromiso a futuro. “Tienen que ser centros de conocimiento y ayudar a solucionar los problemas en las chacras”, afirmaron.

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Estas escuelas con modalidad de alternancia tienen orientación en actividades productivas.

Hay futuro en las chacras

En Misiones funcionan 22 Efas, que son revalorizadas por sus logros educativos. Tienen bajo índice de repitencia y abandono. Forman a los jóvenes con perfil de emprendedores para el mejoramiento de la producción en armonía con la naturaleza.

Modelos de inclusión y desarrollo, las escuelas de la familia agrícola (Efas) cumplen en la provincia hace 27 años, la misión fundacional de mejorar las condiciones de vida en las chacras a través de la educación inclusiva.

En San Ignacio, en el sur de Misiones, en 1986 se fundó la primera escuela Efa por impulso del sacerdote José Marx SVD, quien llevó adelante las gestiones para la apertura de gran parte de las 22 escuelas de la modalidad que funcionan actualmente en la provincia, hasta su fallecimiento el 22 de junio de 2009.

En 1987 se abre en Capiovisiño para los hijos de los productores, la Efa San Wendelino y queda allanado el camino para que los hijos de los peones rurales de distintos puntos de Misiones tengan acceso a la educación secundaria, con contenidos que se integran a la cotidianeidad de los chicos de las colonias y picadas, y con el objetivo superador de replicar estos saberes en sus casas.

Rasgo distintivo

Una característica organizacional que distingue a las Efas es el sistema de alternancia que permite al estudiante pasar parte del mes en la escuela, que cuenta con albergue, y otro tiempo en la casa, donde ayuda en las tareas del campo y recibe la visita de los docentes tutores para continuar con el proceso de aprendizaje.

La última Efa se abrió en Mártires el año pasado, y de la más antigua a la más reciente, mantienen una matrícula estable y trabajan en distintos proyectos de desarrollo productivo, en articulación con las comunidades locales, y con organismos del Estado y de la sociedad civil.

Estas escuelas de gestión privada que funcionan como pequeñas unidades productivas, no han escapado al desmantelamiento de la educación durante los años noventa, pero han salido fortalecidas de estas crisis.

Por sus logros educativos tienen hoy el reconocimiento desde la política educativa, que apoya con programas de fortalecimiento a las escuelas y a los egresados. Al mismo tiempo, la autogestión es esencial para el mantenimiento de estas instituciones.

En las Efas con mayor trayectoria, evidencian el éxito del sistema de alternancia y la relación fluida que se construye con las familias.

“En las Efas no puede haber padres ausentes, porque hay una relación de diálogo, y los padres están bien informados de los logros de sus hijos, acá no pasa de que a fin de año un padre se entere de que su hijo estuvo faltando o se lleva todas las materias”, detalló el docente Mario Dilkin, secretario de la Efa San Wendelino de Capiovisiño.

El Territorio visitó Efas de la zona Sur, Centro y el Alto Uruguay para conocer por dentro estas experiencias educativas que tienen un reducido porcentaje de repitencia y abandono. Una fortaleza son los equipos docentes que destacan la importancia de formar en valores a los jóvenes, que ya muestran su perfil de emprendedores y una activa búsqueda de soluciones para el cuidado del medio ambiente.

La primera Efa de Misiones

En el cierre del año escolar, la Efa San Ignacio de Loyola se encuentra en plena tarea. Hay que dejar todo en orden. Cultivar los frutos, seleccionar los vegetales que se van a utilizar para la elaboración de pickles, mermeladas y conservas que se colocan en los mercados de la localidad con marca propia, hay que faenar los animales que están en época y venderlos frescos. Además, sobre todo hay que estudiar para aprobar las materias.

“En las Efas hay ocho y nueve horas reloj de estudio por día, una parte es teórica en las aulas y está la parte de los talleres y el trabajo orientado al agro”, contó Juan Nicolás Heck, maestro para la educación y el trabajo.

La escuela tiene 140 alumnos que se alternan por ciclos en períodos de 15 días, los fines de semana se van a la casa.

Precisó que los jóvenes llegan desde un radio de 60 kilómetros, desde Gobernador Roca, Roca Chica, Corpus, Candelaria, Garupá, Garuhapé y Garuhapé Mí, son en general, los hijos de productores de zonas alejadas.

“La prioridad en las inscripciones la tienen los chicos del campo, pero cuando se da una vacante también inscribimos a chicos hasta de Posadas, pero esto tampoco se puede hacer mucho porque en la escuela tenemos la función de visitar las casas, y mantener una relación con las familias”, indicó Heck.

El profesor sabe -porque es parte de su historia personal- lo difícil que es estudiar y superarse para la gente de los parajes rurales, y también sabe que se puede salir adelante.

“Tenemos alumnos muy humildes y otros cuyas familias están bien con mucho trabajo, el desafío es que cada uno de ellos pueda superarse”, indicó.

El docente fue parte de la primera promoción de egresados de la Efa y se quedó en su medio y pudo estudiar. “Hoy recuperamos el título de bachiller con orientación agrícola, eso les da muchas herramientas a los jóvenes, además hay mucho interés de ellos por capacitarse, por seguir estudiando, pero la universidad es una meta que tiene el obstáculo de la realidad económica. Sería bueno que todos los que quieran estudiar puedan tener una beca y cumplir su sueño”.

La Efa desarrolla un proyecto para la obtención de energía a partir del estiércol de los animales de corral. Además, mediante el plan de mejoras del Inet montará un invernadero, en cuya estructura ya está trabajando.

El aprendizaje de compartir

A la Efa San Wendelino se llega por ruta 12 a pocas cuadras del ingreso a Capiovisiño, es un predio que conserva edificaciones de la escuela original que ya tiene 26 años, y también cuenta con dependencias nuevas.

El secretario de la escuela, el docente Mario Dilkin precisó que 130 estudiantes de las localidades cercanas estudian allí, la población se compone de alumnos varones y mujeres en igual proporción.

Rotan cada una semana el ciclo básico y el ciclo orientado. La escuela funciona mediante el aporte de todos, y donde cada uno tiene un rol fundamental para la buena convivencia. “Acá todos hacemos todo, las tareas se rotan y varones y chicas por igual tienen las mismas tareas, hay que estudiar mucho y trabajar mucho también, porque las tareas en las chacras son cosa de todos los días”.

Entonces, se prepara la masa para los panificados, se ayuda en la cocina, se mantiene la limpieza de las habitaciones, se cuida los animales y la huerta y se atiende el vivero. “En casi tres décadas cambió mucho el acceso a la educación, hoy estamos a unas cuadras de la ruta, llegan colectivos de todas las localidades, antes era otra cosa, igualmente el acompañamiento de las Efas es esencial porque los jóvenes en las casas están muy ocupados en los trabajos de la chacra, y también tienen que estudiar”, dijo Dilkin.

Muchos estudiantes realizan algún trabajo temporario en el período que les toca estar en sus casas, a la vez que ayudan en las tareas familiares.

Esta situación, entre otras, alentó a la escuela a realizar un cambio y acortar a una semana el período de alternancia.

Dilkin explicó que “esta institución hace un tiempo ya que tomó la decisión pedagógica de realizar la alternancia cada una semana, eso ayuda mucho a la continuidad de los estudios”.

Y este cambio reportó mejores resultados educativos. “Nosotros vimos que sirve, que los profesores no tienen que retomar tanto los temas para poder avanzar y que en materias como matemática se mejoró el rendimiento; realmente hay poca repitencia y deserción, los casos de abandono son porque piden pase cuando las familias se mudan”.

Las escuelas estiman, en base a relevamientos parciales, que el 30% de los estudiantes que se reciben en las Efas continúan estudios superiores y obtienen un buen rendimiento. Y notan que la mayor barrera para continuar estudiando es la lejanía de los centros de formación y la cuestión económica.

Por ello, vieron como muy positiva la apertura de nuevas ofertas en el nivel superior en el interior de la provincia.

Por Silvia Godoy

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Cerca de 350 jóvenes egresarán este año de los establecimientos rurales.

Demandan la apertura de 5 Efas en distintas localidades

Deberían ubicarse en zonas estratégicas. En los últimos años la matrícula tuvo un marcado aumento en este tipo de escuelas.

Expansión.  En los últimos 5 años hubo un marcado crecimiento en la matrícula (Foto: Natalia Guerrero)

Expansión. En los últimos 5 años hubo un marcado crecimiento en la matrícula (Foto: Natalia Guerrero)

Las Efas dependen pedagógica y financieramente del Servicio Provincial de Enseñanza Privada de Misiones (Spepm) y están nucleadas en la asociación Unefam, que apoya a estas instituciones.

La Provincia y la Nación ayudan estas escuelas con subsidios para mantenimiento de albergues y comedor y becas de movilidad y se ejecuta el plan provincial de Efa digital. Se las incluyó en el programa de mejoras del Inet que permite el financiamiento de mejoras de infraestructura y desarrollo de proyectos educativos productivos y en el Plan Conectar Igualdad.

Una cualidad de estas escuelas es que nacen por una demanda de la comunidad y con la colaboración de todos los actores que se suman a la gestión para posibilitarlo.

El año que viene podría abrirse una escuela de alternancia en Pozo Azul, para los hijos de productores de tabaco.

Asimismo, desde la Unefam se ha expresado que para cubrir la demanda de educación se necesita contar con al menos cinco escuelas más en un corto tiempo. Estas Efas deberían ubicarse en zonas estratégicas, todavía en estudio, que serían las de mayor población rural.

Según datos oficiales, alrededor de 3.000 chicos de las áreas rurales de la provincia se educan en estas escuelas de orientación agraria. Y este año egresarán unos 350 jóvenes.

La matrícula tuvo un marcado aumento en los últimos cinco años. Un informe de Unefam muestra que la población estudiantil creció de manera acelerada en el Alto Uruguay. Mientras, en la margen del río Paraná también hubo un aumento en la inscripción pero menos explosivo.

Gustavo Lezcano, director de Gestión y Financiamiento del Spepm, en conversación con El Territorio expresó que hay una revalorización de las escuelas de la modalidad que “cumplen un rol social importantísimo para evitar el desarraigo de los chicos de la chacra o que dejen los estudios; esa función es fundamental en las Efas”. Apuntó además a la transmisión de valores cooperativos como una fortaleza.

El fundador de las Efas en Misiones

El sacerdote José Marx, de la Congregación del Verbo Divino, nacido en Alemania, llegó a Puerto Rico en 1964. Desde el inicio de su misión pastoral en la tierra colorada se preocupó por el acceso a la educación y la promoción social de los más humildes, productores chacareros e indígenas.

Movilizó todos sus contactos para hacer posible la primera Efa en la provincia, y que con este proyecto, jóvenes de los medios rurales se capacitaran y estudiaran sin alejarse de las chacras.

Luego, continuó generando comunidades de base para avanzar en nuevos proyectos educativos y de acceso a la salud.

El 22 de junio de 2009, el querido religioso falleció a los 74 años, en la casa que habitaba en Ruíz de Montoya, como consecuencia de un paro cardíaco.

En el inicio de ese mismo año había logrado poner en funcionamiento la primera Efag, una escuela de la familia agrícola guaraní en Roca, para que los jóvenes mbya (guaraníes) puedan estudiar la secundaria.

 

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Proyectan aumentar la producción en el 2014.

Trabajan para evitar el desarraigo de las chacras

Las Efas de Mártires y Los Helechos nacieron para evitar el éxodo rural brindando educación a hijos de los colonos.

La nueva generación. Estudiar y trabajar en la chacra es posible gracias al sistema de alternancia de dos semanas.

La nueva generación. Estudiar y trabajar en la chacra es posible gracias al sistema de alternancia de dos semanas.

“El sistema nos permite un acercamiento más personalizado con los estudiantes, ya que conocemos la realidad del alumno, existe compañerismo y reciprocidad, que en los tiempos que corren, por ahí otros sistemas escolares lo carecen”, destacó Marlene Dos Santos, rectora de la Escuela de la Familia Agrícola (Efa) Santos Mártires.

La institución nació en el año 2011 con el objetivo de evitar el éxodo rural y generar alternativas para impulsar el desarrollo económico-productivo a la zona.

Los alumnos estudian en un sistema de alternancia: dos semanas en la escuela, donde incorporan saberes teóricos-prácticos; y otras dos semanas en sus casas, donde deben aplicar lo aprendido en las clases áulicas.

La orientación pedagógica es de carácter agropecuaria y actualmente cuenta con primer y segundo año. La matrícula asciende a 40 alumnos y cuenta con un plantel de 23 docentes.

En el sistema de internado los alumnos conviven con personal idóneo, que recibe el nombre de monitor, uno masculino encargado de los varones y otra femenina responsable de las chicas.

La función del monitor es acompañar y guiar a los alumnos en tareas cotidianas como la cocina, organización de las habitaciones e higiene.

Desde la institución subrayaron la intención de revertir el desarraigo que propicia la falta de alternativas en las chacras, el desinterés por el trabajo rural y la falta de preparación para realizarlo.

La EFA de Mártires integra alumnos de las localidades Caá Yarí, San Martín, Almafuerte, Bonpland, Santa Ana, Loreto, San Ignacio y Alberdi. La institución se halla a dos kilómetros de la ruta provincial 103.

La rectora opinó que “el sistema de alternancia es muy productivo para los hijos de los pequeños productores, ya que les permite, al mismo tiempo, estudiar y trabajar en sus chacras. De este modo garantizar el autoconsumo productivo evitando la emigración hacia las ciudades”.

Y agregó: “La verdad muy orgullosa de este tipo de escuelas, que aunque sea subsanado por el gobierno, es de autogestión, permitiéndonos la autonomía de decisiones y gestiones en beneficio de la comunidad educativa”.

En el segundo año de experiencia, la institución se nota muy comprometida, pensando en el 2014, donde comenzarán a trabajar con el tercer año de la secundaria.

“Estoy orgullosa de que los hijos de pequeños colonos de la zona sigan sus sueños y puedan estudiar. Los alumnos abonan una cuota de 200 pesos, pero los que no pueden pagarlo canjean su cuota por producciones de chacras o están becados por el Inym”, explicó.

Efa Cristo Rey. Espera inversiones en horticultura, ganadería e industria.

Efa Cristo Rey. Espera inversiones en horticultura, ganadería e industria.

Una Efa para cinco municipios

La Efa Cristo Rey se ubica en el paraje Tamanduá, municipio de Los Helechos, funciona desde el año 2005 y actualmente cuenta con una matrícula de 105 alumnos.

“El padre José Marx y un grupo de padres, viendo la necesidad, como en toda la provincia de Misiones, decidieron fundar esta escuela por la demanda de pequeños productores que veían una oportunidad de poder brindarle estudios de nivel medio a sus hijos, y mucho más aún, bajo el sistema en alternancia”, detalló el rector Javier Andrés Pellenc.

Los jóvenes provienen de los cinco municipios aledaños, pero la mayoría son oriundos de Panambí y Los Helechos.

Consultado al respecto, Pellenc comentó que entre un 70 y 80 por ciento de los alumnos logran terminar sus estudios secundarios, y similar porcentaje continúan estudiando alguna carrera de nivel superior.

La escuela se sustenta por una cuota de estadía del alumno, mediante eventos que organiza la comisión de padres y la realización de producciones en el campo de práctica, que se destinan para el autoconsumo del comedor escolar y el excedente para la venta.

“Con el gobierno provincial y nacional estamos trabajando fuertemente para que el próximo año podamos lograr la autonomía alimentaria institucional, parte de ello ya se concretó en la construcción de cuatro invernáculos por parte del Ifai y se proyecta ampliar en un 100 por ciento la producción bajo invernáculos para el 2014, donde el Ifai subsidiará la compra de materiales, insumos y equipamientos del sector, y la Efa pondrá la parte técnica y administrativa para el proyecto”, explicó el rector.

Las áreas de inversión serán en horticultura, ganadería e industria. El desarrollo técnico y de fortalecimiento institucional, como la planificación general del proyecto, estará a cargo del ingeniero agrónomo Diego Mauro Pellenc, de la Subsecretaría de Agricultura Familiar de la Nación, como se viene realizando desde hace un año y medio.

Por Daniel Villamea

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Entrevista con Olga Zattera, licenciada en Ciencias de la Educación.

“Las escuelas de familia agrícola ofrecen un modelo muy valioso”

La coordinadora de las escuelas rurales del Ministerio de Educación de la Nación resaltó las bondades de las Efas. “Es un ejemplo de lo que tenemos que hacer para llegar con educación de calidad a las zonas rurales”, dijo.

Capacitación en varios oficios

Capacitación en varios oficios

Las 22 Escuelas de la Familia Agrícola (Efas) que funcionan en Misiones ubican a la provincia como polo de desarrollo de este tipo de escolaridad secundaria, que busca mantener a los jóvenes en las zonas rurales y capacitarlos para que puedan trabajar en actividades necesarias para su comunidad.

La coordinadora de Escuelas Rurales del Ministerio Educación de la Nación, Olga Zattera, dialogó con El Territorio sobre el rol de las Efas en el desarrollo de las comunidades rurales.

“En todo el país funcionan 122 Efas de las cuales 22 están ubicadas en Misiones, que junto a Corrientes, Santa Fe, Buenos Aires y Chaco son las provincias que mas emprendimientos educativos de este estilo tienen”.

Zattera que es licenciada en Ciencias de la Educación y desde hace 18 años coordina el área de Escuelas Rurales de la cartera educativa nacional dijo que “las Efas ofrecen un modelo educativo muy valioso porque tienen cercanía con las necesidades de la comunidad e involucra a padres y docentes en la enseñanza, que es lo que queremos para todas las escuelas del país”.

La funcionaria nacional explicó que “esta modalidad de escuela secundaria de gestión privada que hacen las Efas trabaja con el sistema de alternancia donde la escuela y el hogar interactúan organizadamente en la formación de los alumnos”.

Luego explicó que “este sistema de enseñanza por alternancia significa que los alumnos aprenden tanto en la escuela donde permanecen generalmente la mitad del mes con comedores y dormitorios para alojarlos y el resto del tiempo vuelven a sus hogares, ya sea en las chacras o en los pueblos para seguir estudiando allí”.

La funcionaria nacional dijo que “en las Efas la forma de organización institucional y la propuesta pedagógica de aprendizaje está muy vinculada con el medio rural en el que se aplica” y dio como ejemplo que si la escuela está ubicada en una zona de cultivo de cítricos seguramente la idea será formar especialistas en esa actividad o si se ubica en una zona de ganadería vacuna la enseñanza abordará todo lo relacionado a esa explotación “.

Zattera explicó que “se trata de un modelo educativo que nació en Francia a principios del siglo pasado y que en nuestro país tuvo sus primeros pasos en la década del 60`con el objetivo de evitar que los jóvenes abandonen el medio rural por falta de escuelas”.

Según explicó la funcionaria nacional “el objetivo de esta modalidad es instruir a los jóvenes en tareas que sean necesarias para el desarrollo de las comunidades donde viven y por eso el aprendizaje se hace de manera alternada entre la escuela y la chacra como espacios de formación”.

Además la funcionaria destacó que “en general estas escuelas tienen sus propias unidades productivas, donde por ejemplo cosechan las frutas que necesitan para hacer sus mermeladas o dulces, o tienen sus propias huertas para el consumo propio o para el proyecto educativo que estén trabajando”.

Escuela a medida de la comunidad

Consultada sobre las características esenciales de este tipo de escuelas secundarias, la representante del Ministerio de Educación de la Nación dijo que “en general hay un trabajo muy fuerte y responsable de la comunidad local que participa en la organización de la escuela a través de los consejos de administración, que son similares a las cooperadoras, pero mucho más activos porque requieren de mucha participación de los padres y docentes en el proceso educativo”.

Según Zattera “esos consejos de administración que gestionan la escuela están nucleados en organizaciones de segundo grado que en el caso de Misiones es la Unefam que es la Unión de Escuelas de Familia Agrícola de Misiones”.

Seguidamente destacó que “es una escuela que está muy unida a la comunidad y quizá esa sea una de sus mayores fortalezas porque es una institución creada para formar a los jóvenes del lugar con miras a que se desempeñen en un futuro laboral que los mantenga allí y no deban emigrar hacia las ciudades”.

En cuanto a la ayuda presupuestaria que reciben de los gobiernos estas escuelas de gestión privada, Zattera explicó que “el aporte del estado nacional tanto en el mantenimiento del plantel docente, en la infraestructura y en el equipamiento siempre es acordado con la provincia, en este caso con Misiones, de acuerdo a la calificación que tenga la institución escolar”.

La Efa como modelo

Zattera destacó que “a partir de la sanción de la Ley de Educación Nacional en el 2006 se estipularon dos cuestiones que son la obligatoriedad de la enseñanza secundaria y la modalidad de educación rural, que fortalecieron el trabajo que ya venían haciendo las Efa”.

Seguidamente explicó que “al plantearse por ley la escuela secundaria obligatoria se hizo evidente la falta de escuelas en el ámbito rural y en este sentido la Efa significa un buen ejemplo de lo que tenemos que hacer desde el Estado para llegar con educación de calidad a todos los jóvenes del país, sobre todo aquellos que viven en ámbitos rurales”.

Por Daniela Cortés

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“Tienen que ser centros de conocimiento”

Gilson Janner es presidente de la Unión de Escuelas de Familia Agrícola de Misiones (Unefam), que congrega a las 22 Efas que hay en Misiones y que están ubicadas geográficamente en la zona Centro y del Alto Uruguay de la provincia. En charla con El Territorio, resaltó que en la costa del río Uruguay la matrícula de las Efas va en aumento.

La ventaja de las Efas es que “le ofrece la oportunidad de estudiar a los chicos del interior y de la chacra y por ahí es la única posibilidad que tiene el chico para poder seguir estudiando”.

Uno de los puntos que más cuesta enfrentar a los directivos de las Efas es que el chico debe estar 15 días en la escuela y 15 días con la familia.

“Al principio, al venir el chico a la Efa, se produce el desarraigo del alumno, que deja a su familia por dos semanas porque ofrecemos la posibilidad de internado y alternancia, pero eso a la vez permite una formación distinta del joven, porque el que no sabe convivir, compartir y respetar se autoexcluye; son puntos claves en las escuelas y también en la sociedad”, sentenció.

Janner reconoce que en su mayoría la matrícula es de mujeres.

“Haciendo un relevamiento vimos que es por seguridad. Los padres manifestaron que mandan a sus hijas a las Efas porque saben dónde está su hija y está segura. La escuela es un lugar donde puede permanecer con toda tranquilidad”, señaló.

En cuanto hacia donde van las Efas hoy en día, Janner manifestó que “pretendemos que las Efas no solamente le den educación a hijos de productores, sino que sean centro de conocimientos de su región; que cuando el productor tenga un problema, la escuela y los alumnos tenga la posibilidad de resolver el problema. Las Efas no se pueden despegar de la sociedad. Ahí radica el éxito de las Efas”.

En cuanto a los objetivos y problemas que tienen por resolver con las familias de zonas rurales, Janner señaló que “el problema que tenemos es sacarle esa visión errónea de que la chacra no sirve; tratamos de inculcarle que la chacra es un lugar donde se puede desarrollar una empresa agropecuaria. Acá podes hacer lechones, chacinados, pastura, criar pollos, tener invernaderos y vas generando recursos semanalmente. Eso todavía es un desafío”.

Nueva Efa en Pozo Azul

El máximo responsable de las Efas en la provincia adelantó que siguen avanzando en el proyecto para habilitar nuevas escuelas.

“Hay un proyecto encaminado para Pozo Azul con muy buenas expectativas, está en etapa de formación y ya se puede empezar el año que viene en otro establecimiento hasta tanto podamos contar con el propio”, adelantó.

Al mencionar el proyecto de Pozo Azul, Janner expresó que “es una comunidad nueva donde falta todo, va tener una explosión muy grande en matrícula. El interés que tiene la comunidad de que sus hijos estudien es muy alta”.

Janner resaltó que “hemos firmado convenios con el Ifai, tenemos el apoyo del Ministro del Agro y la producción (Néstor Ortega), y recibimos infraestructura a través del Fet y eso se distribuye en todas las Efas de la provincia, como ser albergues para la zona de 9 de Julio, 25 de Mayo y El Soberbio”.

Por último, Janner agradeció al ministro de Educación, Luis Jacobo, porque los chicos de las Efas cuentan con netbooks, “porque el chico de la chacra muchas veces no tiene posibilidades de comprarse una”, dijo.

Por Daniela Cortés

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Proyectan trabajar con la cuenca lechera de Colonia Alicia para formar técnicos.

“Los egresados de las Efas salen con proyectos de vida”

La escuela fue creada en el 2005. Sus primeros alumnos fueron hijos de tabacaleros. Hoy aumentó la matrícula y tiene cinco orientaciones.

Trabajo en equipo. Alrededor de 170 alumnos están estudiado en la Efa.

Trabajo en equipo. Alrededor de 170 alumnos están estudiado en la Efa.

El rector de la Escuela de la Familia Agrícola Santísima Trinidad 1703 de la localidad de Colonia Alicia, Darío Miranda, resaltó que la demanda de alumnos va en alza y señaló que “esta es una escuela nueva; empezamos en el 2005 y recibíamos en principio a hijos de tabacaleros, pero ahora eso está cambiando”.

Al referirse a la matrícula de alumnos, señaló que “se ha incrementado en los últimos años a tal punto que llegaron a recibir a más de 170 alumnos. Eso pasó gracias al trabajo mancomunado de padres, profesores y vecinos desinteresados que colaboran con la institución”, contó a El Territorio.

La infraestructura con la que cuenta este establecimiento es de más de 800 metros cuadrados y tiene albergue masculino y femenino, tres aulas en funcionamiento, laboratorio para microbiología, talleres para formaciones profesionales, panadería con su equipamiento y una sala de industria para embutidos chacinados.

“Nuestro radio de trabajo es de 24 kilómetros y podemos decir que los egresados salen con un proyecto de vida, ya que muchos jóvenes salen del secundario y no saben qué va a ser de sus vidas”, afirmó Miranda.

“Hay alumnos egresados que son profesores de Ciencias Agrarias, técnicos, otros están estudiando en Santa Fe, algunos siguen maestro mayor de obra, otros arquitectura”, agregó.

Las Efas son escuelas que brinda educación pública, pero son de gestión privada. Miranda reconoce que “el gobierno provincial está haciendo innumerables esfuerzos para que las Efas puedan participar en el financiamiento para infraestructura, y en esto hemos trabajado muy bien. Tal es así que tenemos cinco salas equipadas”.

Oficio. Aprenden sobre embutidos.

Sobre la oferta educativa que llevan adelante, el rector explicó. “Contamos con cinco ofertas educativas que hacen que el alumno salga preparado para trabajar como carpintero de muebles, operario apícola, electricista rural de baja potencia y asistente lechero”.

Sobre esta última modalidad, amplió al decir que “ya contamos con la aprobación pedagógica y financiera y vamos a trabajar con la cuenca lechera de paraje El Progreso y la cuenca lechera de Sarandí. Buscamos profesionalizar la cuenca y la prácticas las hacemos en el campo”.

“Son las ofertas que no solo los alumnos inscriptos pueden cursar, le damos oportunidades a los jóvenes que quedaron fuera del sistema educativo también”, agregó.

Tenemos que agradecer al Spepm, Inta y Fundaciones a las que presentamos proyectos y nos aprueban como la Carlos Díaz Vélez, Prosofa, Ministerio de Agricultura, Ganadería Pesca y Alimentación. Es importante comentar que a través de la escuela se han conseguido 24 subsidios a productores de la zona a través del Bid de 19 y 20 mil pesos para el sistema silvo pastoril sustentable”.

Por Martín Morinigo

 

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Interés de los alumnos por capacitarse

Las Efas sostienen una nueva generación de agricultores

Ricardo Maciel, presidente del Ifai, valoró el aporte de las escuelas de la familia agrícola para recuperar la producción de alimentos.

El presidente del Instituto de Fomento Agro Industrial (Ifai), Ricardo Maciel, valoró el desempeño que están teniendo las Escuelas de la Familia Agrícola (Efas) en la provincia en la promoción de alimentos y su mayor valor agregado. Destacó además el nuevo interés de los jóvenes en la producción de alimentos, y cómo los chicos son la mejor herramienta para introducir tecnología, eficiencia y nociones de comercialización en las chacras.

A su vez, recordó que la provincia propicia facilidades para que los egresados de escuelas técnicas tengan acceso a tierra para cultivos y un capital inicial para desarrollarse.

“Soy un convencido de las bondades de las escuelas agropecuarias, porque se promueve a una nueva generación de agricultores con un nuevo proceso tecnológico. Porque claramente no se puede seguir produciendo de la misma manera que producíamos hace 30 ó 40 años. Ahora se puede lograr más con espacios más reducidos y al mismo tiempo generando un menor impacto ambiental”, destacó Maciel.

El funcionario provincial recordó que el año pasado, con el apoyo del Ifai, se realizó el primer encuentro de escuelas agrotécnicas en Eldorado. Allí se pudo escuchar la opinión de muchos chicos que provienen de familias de agricultores.

“En esa oportunidad surgieron planteos interesantes de los chicos sobre su futuro. Nos comentaron que en muchos casos tienen muy poca tierra como para desarrollar nuevos cultivos, que les es muy difícil acceder a un capital inicial para comenzar a producir y también pidieron más capacitación”, relató el titular del Ifai, y destacó que a partir de ese encuentro se gestó un proyecto de Ley, de Carlos Rovira, para facilitar el acceso a tierras a egresados de escuelas agropecuarias y un capital para empezar un proyecto productivo.

Aportan en la comercialización

Maciel subrayó que el aporte y conocimiento de los chicos que asisten a las Efas permitió que hoy muchos productores puedan llegar con una mejor oferta a centros de venta. Y así también lograr mejores precios para su producción.

“El aporte diferencial de los chicos se ve en un segmento donde los productores no estaban participando, en la comercialización. El productor sabe producir muy bien pero le costaba mucho salir a comercializar lo que hacía. Entonces hoy muchos estudiantes de escuelas agropecuarias están participando no necesariamente en la chacra, pero sí cuidando la instancia de comercialización”.

Maciel valoró especialmente el interés de los chicos en capacitarse en las escuelas agrotécnicas, porque explicó que hay toda una generación que tuvo que emigrar de las chacras, ya que no veían futuro en la producción. “Hay toda una generación de productores que perdimos con los ’90; también por esos años se desmanteló la educación técnica y agrotécnica. Después de diez años, recién el año pasado, la Escuela Agrotécnica de Eldorado volvió a tener una promoción de técnicos agrónomos”.

“En lo personal estoy convencido de que la producción de alimentos para adelante necesariamente requiere de una alta intervención de profesionales formados en escuelas agrotécnicas”, concluyó.

Por Victor Piris

 

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Cuenta con un sector de granjas con pollos, cerdos, gansos y ovejas y con huertas.

Una Efa en un lugar paradisíaco

La Efa de 9 de Julio nació hace 19 años debido a la falta de transporte y de oportunidades. Hoy tiene 100 alumnos.

Para las prácticas. Ese espacio fue dado en comodato por un vecino. (Foto: César Mario Rivas)

Para las prácticas. Ese espacio fue dado en comodato por un vecino. (Foto: César Mario Rivas)

La escuela Efa de la localidad de Nueve de Julio, está ubicada sobre la ruta provincial Nº 17, a la altura del kilómetro 21. La inmensa vegetación que la rodea le da un marco natural de una escuela rural que lleva a imaginar que los docentes y alumnos están en contacto directo con los animales y plantaciones. “Es un lugar casi paradisíaco”, según definieron sus autoridades.

La directora Sara Mabel Kuhn comenzó con la escuela hace 19 años. “Fue un inicio duro, porque fue de gestión privada, fue con la iniciativa de los vecinos que estaban lejos de la zona céntrica y no podían enviar a sus hijos todos los días”, expresó la docente.

La falta de transporte y el problema económico sirvieron para crear la escuela. En ese momento había diez funcionando en la provincia. Por entonces se comenzó a buscar a alguien que pudiera donar el terreno, pero no se pudo y se le compró la propiedad a un vecino. Se pagó durante 10 años y los fondos salieron de las fiestas, kermeses y ventas de todos tipos que sirvieron para recaudar fondos, recordaron.

Al comienzo fueron 20 personas las que trabajaban con 30 alumnos. En el lugar había una casa prefabricada de madera. Desde Puerto Iguazú se donó dinero para el pabellón de dormitorios, ya que se tenía que construir albergues para los alumnos. “Fue un logro del cura José Marx SVD que tenía contacto con fundaciones, luego se construyó el comedor y allí dieron clases por un par de años”, resaltó la directora.

Actualmente, la Efa cuenta con una huerta y sector productivo, pero a modo de materias didácticas, según Kuhn.

La directora aseguró que hasta ahora la actividad dentro de la institución “es dura, porque es de gestión privada, tiene una identidad propietaria y es la asociación civil de padres los que financian todos los recursos que se necesita para que funcione la escuela”. Y si bien recordó que en el inicio no había nada, “ahora tenemos muchísimas cosas, porque la iglesia, el gobierno tanto provincial y la nación desde hace cinco años vienen aportando, pero también aparecen otro tipos de necesidades”.

Apefa es la asociación de Efas a nivel nacional que hizo la gestión en la Nación para que la escuela de Nueve de Julio se inscriba en el Instituto Nacional de Tecnología, por lo que ingresaron a algunas líneas de financiamiento. A través de Ministerio de Educación llegan los libros y materiales didácticos y desde el gobierno provincial, se aportó fondos para la construcción de un pabellón de dormitorios y fondos del tabaco para un dormitorio que se esta construyendo.

La escuela cuenta con un sector de granjas conformadas por pollos cerdos, gansos, ovejas y huertas con producción agrícola gracias a un comodato de espacio facilitado por un vecino. Allí, los estudiantes se reciben de Bachilleres con orientación Agro en alternancia porque implica una modalidad de aprendizajes. Actualmente hay 100 alumnos.

La directora aclaró que hubo mucha deserción por situación económica y porque se crearon varias escuelas secundarias en la zona. Los alumnos proceden anualmente de 10 municipios y un radio de cien kilómetros, como ser San Pedro, Santa Rosa, Polvorín, Mondori y por la ruta 12 desde Wanda, Guaraipo, Montecarlo y Santa Teresa.

La directora recordó el caso de madre cuando recién se iniciaba la Efa. “Su hijo no andaba bien en la primaria, entonces nos dijo que iba a enviar a la Efa porque quería aprender a plantar mandioca, al cabo de un tiempo ella dijo que se sorprendió por lo que aprendió, hoy es ingeniero” contó sonriendo.

En la escuela se han formado muchas parejas, “no tenemos los datos estadísticos, pero en cada promoción hay una pareja, suele pasar que cuando terminan se forma una estructura familiar”.

En cuanto al futuro dijo: “debemos trabajar mucho para cuidar la escuela secundaria, personalmente creo que a nivel país y latinoamericano la secundaria está en crisis”.

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Fuente: Diario “El Territorio” (informe especial), Posadas, 01/12/2013

 

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