Mi alma canta la grandeza del Señor

El año 2014 encerró muchos acontecimientos gratos que me sucedieron, y que son motivo de este Magníficat, de esta Alabanza que elevo hacia Dios, para darle Gracias y también para darle gracias a ustedes, mis cohermanos Verbitas, y a tanta gente que camina a mi lado con su palabra de aliento y con su mano de ayuda.

Los principales motivos de mi Magníficat personal son:

Bodas de Plata Sacerdotales

El 25 aniversario del sacramento del orden sagrado que recibí con mis 17 compañeros el 30 de abril de 1989 en Polonia. Estando este año de vacaciones de junio a agosto, experimenté la alegría del reencuentro con ellos y de celebrar juntos la Eucaristía con los que pudieron venir a nuestro seminario mayor en Pieniezno. Estos festejos de boda de plata del sacerdocio lo continué con mis familiares y vecinos en mi pueblo natal de Skoloszow, viviendo una verdadera fiesta misionera con varios verbitas oriundos de los pueblos vecinos.

También en nuestros días de la Asamblea Provincial junto con ustedes, pude dar gracias a Dios por esta hermosa vocación sacerdotal, religiosa y misionera. No faltó la experiencia de compartir el testimonio misionero y mi gratitud con algunas comunidades educativas de las escuelas EFA, donde pude llegar y celebrar. Y como para cerrar el tiempo de los festejos, una Eucaristía en Capioví junto al P. Carlos Chatelain, quien también celebró sus 20 años de sacerdocio. Esta fiesta compartida convocó a la gente de la Vicaria San Nicolás, a quienes me brindé pastoralmente durante estos últimos 5 años.

Integrar el Consejo Provincial

Este es mi otro motivo de alabanza y gratitud. De verdad no lo esperaba, vino como un regalo y encierra la confianza y el voto de varios de ustedes. Esta nueva experiencia me ayuda a tener un corazón más Verbita, que vibra por la Misión compartida, por las prioridades de la Congregación, por ustedes mis hermanos, pero en particular, quiero ser puente que une y crea ambiente de fraternidad.

Recibirme como licenciado en la Universidad Austral

Por este acontecimiento también elevo a Dios mi Magnificat. Ya en diciembre del año pasado hice la defensa de mi tesis con un 10 de nota y promedio final del estudio 9,41. Pero realmente, el hecho de tener el título en la mano, corona estos 3 años de estudios o investigaciones en el mundo de la Formación Cristiana en las EFA de Misiones. El 29 de noviembre en Bs. As. con otros colegas docentes de las EFA, experimenté esta gran alegría de recibirme de Licenciado en Gestión y Organización educativa. Todo eso no es para presumir, sino para poder brindarme mejor en esta misión de la pastoral educativa que la Congregación me encomendó.

Mi alma canta la grandeza del Señor y mi espíritu se regocija en Dios mi Salvador… Estos son los motivos más importantes, pero hay tantos otros pequeños y cotidianos, que me motivan a seguir cantando a Dios como lo hizo María con el Magníficat, para que Dios Uno y Trino sea cada vez más conocido, amado y glorificado.

Juan Wilman SVD

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