No seamos impedimento para manifestaciones solidarias

YO ESTOY AQUÍ (26º Domingo B, Mc 9,38-48)

Por Víctor Hirch svd

Jesús, el Hijo de Dios, estaba convencido de algo que debemos convencernos todos los cristianos católicos: El Espíritu de Dios se manifiesta en todos lados. Es el Espíritu el que anima todo en todos. Si como comunidad asumimos la profundidad de esta verdad, descubriremos que no tenemos la exclusividad de la predicación, ni del mensaje de amor inspirado en Jesucristo.

Repetía San José Freinademetz: “El amor es el lenguaje que entienden todos los hombres”. No sólo lo entienden todos los hombres, sino que son capaces de hablar este mismo idioma del amor.

En ese amor se fundan y dialogan todas las expresiones que nos unen con las personas de buena voluntad, que en forma personal o a través de otras confesiones religiosas y de ONGs, realizan obras de solidaridad y compromisos de justicia y paz.

“No se lo impidan”, nos repite Jesús. El primer compromiso que debemos asumir en la vida cristiana y en la comunidad es no ser impedimento a las manifestaciones que genera la sociedad, donde late el espíritu de Dios, al igual que en el seno de la Iglesia, inspirando buenas obras y construyendo puentes de solidaridad.

Cuando vemos manifestaciones de la presencia de Dios, mensajes evangélicos elocuentes, testimonios de compromiso y cercanía inspirados en la Palabra de Dios y estos compromisos y testimonios no surgen de la comunidad cristiana, no debemos ser impedimento, sino al contrario, disponernos personal y comunitariamente a contribuir y afianzar estos testimonios.

“El que no está contra nosotros, está con nosotros”. En Argentina existen más de tres mil organizaciones sociales dedicadas a distintas temáticas sociales. Numerosas de estas organizaciones tienen su origen en su inspiración en la fe cristiana. Organizaciones dedicadas a la promoción de las personas, al cuidado del medio ambiente y tantas otras. Miremos a nuestro alrededor, descubramos este mensaje en numerosas manifestaciones de nuestro contexto.

Son innumerables las personas y organizaciones que nos brindan testimonio: existen organizaciones luchando por los derechos de los aborígenes, por los derechos de los afectadas por la trata de personas, por el cuidado del medio ambiente, por las personas con discapacidad, por los ancianos, por los niños sin hogar, por la salud, la educación de las poblaciones de nuestros barrios. ¡No se lo impidan! ¡Súmense! Acerquemos el mensaje explícito del Evangelio.

Hno. Víctor Hirch svd
Hogar Madre Teresa de Calcuta, Quilmes – Bs. As.

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