Laudato Si, el compromiso de los Misioneros del Verbo Divino con una Ecología Integral

El Papa Francisco comienza la primera encíclica sobre el medio ambiente, “Laudato si’, mi’ Signore” (“Alabado seas, mi Señor”), con una cita de San Francisco de Asís y seguidamente explica su intención al escribir esta encíclica. “Ahora, frente al deterioro ambiental global, quiero dirigirme a cada persona que habita este planeta… En esta encíclica, intento especialmente entrar en diálogo con todos acerca de nuestra casa común” (LS 3). Debido a que el Papa Francisco invita a todos a diálogo común sobre nuestra casa común, reflexionemos nosotros mismos sobre cómo podemos unirnos y contribuir a este diálogo.

La realidad

Hay muchas opiniones diferentes sobre el cambio climático pero lo que está muy claro para todos es que, sin duda, el clima está cambiando. Durante las visitas que llevamos a cabo, solemos escuchar comentarios tales como “se supone que estamos en la temporada de lluvias, pero todavía no ha llegado la lluvia”, “los agricultores no pueden comenzar a plantar las semillas”, “las lluvias torrenciales causan inundaciones”, “muchos han muerto a causa del calor”, “hoy en día, los tifones son cada vez más fuertes”, etc. Innumerables personas sufren de este tipo de situaciones, los más vulnerables entre ellos son los pobres. Sus casas sencillas se destruyen fácilmente perdiendo así todo lo que tienen. Entre las pérdidas también se incluyen la fuente de ingresos y la salud a causa de la falta de higiene y de una nutrición adecuada. Como ocurre siempre, los más pobres son los últimos en recibir los servicios sociales.

El énfasis de Francisco

Laudato Si es una larga encíclica con muchos mensajes importantes. En esta corta reflexión solo nos gustaría mencionar algunos de ellos, los más esenciales:

El clamor de la Tierra: al inicio del documento el Papa menciona el daño causado por los seres humanos y el clamor de la Madre Tierra. “Esta hermana clama por el daño que le provocamos a causa del uso irresponsable y del abuso de los bienes que Dios ha puesto en ella” (LS 2).

Conversión Ecológica: el Papa hace un llamamiento a una “conversión ecológica”; esta debe comenzar con una conversión espiritual y personal y debe extenderse a la conversión de la comunidad (LS 216-219).

Ecología Integral: el Papa propone “la ecología integral” la cual incorpora claramente las dimensiones humanas y sociales (LS 137). Hoy en día, el análisis de los problemas ambientales es inseparable del análisis de los recursos humanos, la familia, los contextos laborales y urbanos ni se puede separar del cómo se relacionan las personas entre sí (LS 141). El Papa Francisco titula el capítulo dos “El Evangelio de la Creación”. La espiritualidad y la tradición de fe son las partes esenciales de la ecología integral.

El clamor de los Pobres: como lo mencionamos arriba, los pobres son siempre los que más sufren con el cambio climático. El Papa menciona en repetidas ocasiones: “Pero hoy no podemos dejar de reconocer que un verdadero planteo ecológico se convierte siempre en un planteo social, que debe integrar la justicia en las discusiones sobre el ambiente, para escuchar tanto el clamor de la tierra como el clamor de los pobres” (LS 49).

Diálogo: El Papa entra en diálogo con el mundo y recoge muchas ideas de sus muchos socios del diálogo. De esto modo y teniendo en cuenta las enseñanzas de la doctrina social de la Iglesia, el Papa escucha también a las conferencias episcopales de todo el mundo, a otras denominaciones cristianas, otras religiones y organizaciones internacionales.

Esperanza: Aunque el reto es enorme, el Papa Francisco nunca pierde la esperanza. “La humanidad aún posee la capacidad de colaborar para construir nuestra casa común” (LS 13); “…los seres humanos, capaces de degradarse hasta el extremo, también pueden sobreponerse, volver a optar por el bien y regenerarse, más allá de todos los condicionamientos mentales y sociales que les impongan” (LS 205).

El Compromiso de la SVD

El Papa Francisco llama a los cristianos a adoptar medidas en favor de la Madre Tierra. “Si el solo hecho de ser humanos mueve a las personas a cuidar el ambiente del cual forman parte, los cristianos, en particular, descubren que su cometido dentro de la creación, así como sus deberes con la naturaleza y el Creador, forman parte de su fe” (LS 64).

1) La Espiritualidad de Arnoldo

Cuando pensamos en el modo en la que la SVD puede cumplir con su responsabilidad y su deber con el medio ambiente, debemos recordar que nuestro mismo Fundador era un científico por naturaleza; amaba tanto la naturaleza que exigía a sus estudiantes que estudiaran ciencias naturales como condición para poder ser misionero.

El P. Antonio Hilger svd, el secretario personal de San Arnoldo Janssen, escribió: “En relación a toda la creación, la humanidad, la vida animal y vegetal, este hombre de Dios tenía un ojo atento, una visión muy parecida a la de San Francisco de Asís. En todas las cosas, se encontró con el Dios de su corazón, un Dios de sabiduría, poder y belleza. Inimitable fue la calidez de su discurso cada vez que veía las huellas de Dios en las cosas comunes de la creación; siempre proclamaba con admiración su presencia. Uno podía sentir que todo su corazón estaba allí; nada era demasiado insignificante ya que todas las cosas lo llevaban a Dios. Él era un amigo de la naturaleza y amigo de la máquina, un amigo de las flores y de los campos, de prados y bosques; en el tiempo de descanso le gustaba acostarse en un prado o en el suelo del bosque…” (Cfr. Analecta SVD – 63 / III. pp.73, versión en inglés).

Es una bendición para nosotros el poder integrar la espiritualidad de Arnoldo en nuestra vida y en la misión de hoy en día. Debido a que JUPIC es una Dimensión Característica de la SVD, que está relacionada con las Dimensiones Características de la Biblia, la Comunicación y la Misión, debemos trabajar por una ecología integral por medio de una variedad de enfoques y con nuestros diferentes interlocutores.

2) Nuestro trabajo

El XVII Capítulo General eligió la “Integridad de la Creación” como una de las prioridades de la Congregación para el sexenio 2012-2018. El Capítulo nos dice lo que se ha hecho para abordar seriamente este asunto. Las siguientes son algunas de las actividades verbitas en las cuales estamos involucrados:

– Conversión ecológica
Sensibilización de los cohermanos verbitas y de nuestros socios del diálogo. Se llevan a cabo celebraciones en el Día Mundial de Oración por el Cuidado de la Creación así como también en los otros días dedicados al medio ambiente. Se ofrecen cursos bíblicos que incluyen entre sus temas la integridad de la creación.

– Protección de las personas y la tierra de la destrucción de nuestro medio ambiente
Las actividades incluyen la preservación de la naturaleza, la plantación de árboles, el mantenimiento de los recursos de agua y saneamiento y un análisis sobre la utilización de fuentes de energía. Otras actividades incluyen la solidaridad con las personas de las comunidades locales que se ven directamente afectados y afectadas, la lucha contra la minería que destruye el medio ambiente así como también contra el acaparamiento de tierras y la construcción de represas.

– Ayuda a las víctimas de desastres
Hay personas que son llamadas “refugiados climáticos”; estas personas deben abandonar sus tierras debido a los desastres relacionados con el clima. De 2008 a 2014, al menos 22.5 millones de personas fueron desplazadas anualmente debido a los peligros relacionados con el clima. Se espera que este número de personas aumente en los próximos años (Cfr. El contexto del cambio climático UNFCCC París COP-21, ACNUR). Los Misioneros del Verbo Divino están ayudando a las víctimas de desastres naturales.

– Luchando contra las raíces profundas de la crisis ecológica
El Papa Francisco menciona las raíces profundas de la crisis ecológica en el capítulo tres de Laudato Si. Estas son: la tecnología, el paradigma tecnocrático y el antropocentrismo moderno. Hemos estado abordando estos temas de diversos modos: la protección de los agricultores en las comunidades locales y protección de su agricultura tradicional; acompañamiento a los pueblos indígenas y aprendizaje de su sabiduría, como en el uso de la medicina natural. Estos son algunos aspectos esenciales de cómo se puede dar una respuesta a las raíces profundas de la crisis ecológica.

– El cambio sistémico
En el capítulo cinco de la encíclica, el Papa Francisco menciona el diálogo con la comunidad internacional. Sin duda es importante contar con un marco concreto para trabajar por el medio ambiente sostenible a nivel internacional. Se dice que el Papa publicó esta encíclica como preparación para tres grandes conferencias internacionales que se llevaron a cabo en el año 2015: 1) La Conferencia sobre la Financiación para el Desarrollo en Addis Abeba, Etiopía, en julio; 2) La Asamblea General de la ONU en Nueva York en septiembre y 3) la COP 21, Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático, en París. Como Misioneros del Verbo hemos estado trabajando en estos temas a nivel local, nacional e internacional, particularmente por medio de VIVAT Internacional.

Mirando hacia el futuro

“¿Qué tipo de mundo queremos dejar a quienes nos sucedan, a los niños que están creciendo? (LS 160). Esta es la pregunta clave del Papa Francisco. Pensemos en el futuro de nuestra comunidad, la familia de Arnoldo y nuestros socios del diálogo. Imaginémonos el año 2050, ¿qué clase de medio ambiente podemos dejar para ellos? Reflexionemos sobre nuestro estilo de vida y la formación como el Papa sugiere (LS 214). No olvidemos que la “Integridad de la Creación” es una Dimensión Característica de la SVD y esto tiene que verse en nuestra vida y en la misión diaria. Tal y como lo hizo el Fundador, vamos a encontrar a Dios en la naturaleza y a compartir su alegría con la gente.

Heinz Kulüke svd y Equipo de Liderazgo

Fuente: Arnoldus Nota, enero-febrero 2016

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