60 Años del Colegio José Manuel Estrada

El 13 de mayo de 2016, el Centro Educativo José Manuel Estrada celebró sus 60 años (1956-2016). Se dedicó un tiempo especial para homenajear al Colegio y para agradecer la siembra realizada, junto a toda la comunidad educativa.

160516.1

“La educación verbita es una misión de diálogo profético y estamos llamados a comprometernos con la educación, que es una cuestión de palabra dada y recibida, enseñada y aprendida, aceptada y vivida y un compromiso compartido como actitud de servicio misionero”.
(Líneas Educativas, Misioneros del Verbo Divino Argentina)

.

A lo largo de 60 años, a partir del diálogo y el compromiso, hemos construido la identidad de una institución educativa situada en su contexto socio cultural, reconocida por la comunidad, de identidad católica y misionera, con sentido de pertenencia por parte de la comunidad educativa, en dialogo con su ámbito social y educativo. Gracias a la dedicación y entrega diaria de numerosas personas.

Al mirar hacia atrás nos encontramos que hay pasados enterradores de historias y corrientes que aprisionan, esas que se ocultan o disimulan, las que son mejor olvidar o no hablar. Pero por suerte existen también los otros pasados, que son desencadenadores de historias, que son fecundos porque gestan nuevas vidas e impulsan para delante.

Hoy hacemos celebración por una iniciativa que hace 60 años está produciendo frutos, una corriente que no se ha detenido en el tiempo y ha sabido afrontar con su ritmo y cadencia los desafíos que las diferentes épocas le presentaban.

Mirar la historia nos ayuda a desentrañar una sabiduría que se ha ido plasmando en concreciones, aciertos, pasos significativos y que ha sabido hacer aprendizajes de los errores o resbalones.

Recordar en la memoria y repasar por el corazón el camino andado, nos capacita para no perder de vista el horizonte y encaminarnos hacia el futuro con confianza y decisión.

No queremos que el colegio siga como por una inercia, queremos que el colegio sepa reinventarse, replantearse nuevas metas, refundarse desde sus mejores fundamentos y desde el Evangelio que es siempre buena y nueva noticia.

Hoy, con 60 años, se nos da una preciosa oportunidad para renovar un compromiso de crecimiento en calidad y humanidad, como comunidad educativa que quiere no sólo pasar por la historia sino también transformarla con los valores del Reino de Dios.

El Señor ha puesto en las manos de los pioneros de esta obra unas semillas que germinaron en el tiempo y hoy se desarrollaron en frutos fecundo; ellos no recibieron una obra acabada y cerrada como si fuera un bloque monolítico, sino que recibieron un esbozo que en el tiempo se fue desplegando, reacomodando y abriendo nuevas perspectivas.

Muchas generaciones han pasado por nuestras aulas, patios, por la capilla y otros espacios; todos ellos resguardan sueños y esperanzas, dolores y heridas, preocupaciones y entusiasmos que resuenan como un eco en los que hoy y mañana continúan escribiendo el libro de la vida. Docentes, alumnos, personal y religiosos, directivos y familias, agregan páginas vivas con el compartir cotidiano, con el esfuerzo y compromiso diario, con las entregas generosas y solidarias. Son muchos los que se ensamblan y enlazan para esta sinfonía y este tejido multicolor poniendo alma, cuerpo, vida y pasión.

La tierra cálida y fértil de Rafael Calzada abrazó la semilla que los primeros verbitas sembraron, sus raíces entrelazadas se sostuvieron firmemente y lentamente el árbol buscó la luz y se extendieron y expandieron en ramas que daban sombra a quienes buscaban abrigo y resguardo.

Estamos juntos celebrando el inicio al que pertenecemos, celebramos que hay mucho camino por delante, celebramos el Amor de Dios que no nos abandona ni nos suelta de su mano. Seguimos pidiendo al Señor la capacidad de contagiar fuerza y futuro a los niños y jóvenes, creatividad y audacia para trasmitir la llama del Verbo, el Salvador del Mundo, con alegría y testimonio.

Hoy como ayer, somos parte de esta historia que genera vida, que desencadena procesos vitalizadores, que abre horizontes e impulsa para adelante.

¡Hoy, Señor, te damos gracias por tanto amor, no abandones la obra de tus manos!

Equipo de Conducción
Centro Educativo José Manuel Estrada
Misioneros Del Verbo Divino, Rafael Calzada – Buenos Aires

Etiquetado , , .Enlace para bookmark : Enlace permanente.

Dejar un comentario

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.