La Misión es comunitaria

YO ESTOY AQUÍ (14º Domingo C – Lc 10,1-12.17-20)

010716Por Eduardo Porcheddu svd

Hoy el Evangelio nos relata que además de los doce, Jesús envío a otros discípulos, más concretamente dice que Jesús envió por delante a setenta y dos mensajeros para que prepararan a los habitantes de las ciudades y pueblos por donde iba a pasar.

Setenta y dos no es un número matemático, simboliza que la misión es universal, simboliza a toda la iglesia y a todos los cristianos. ¿Y quiénes eran estos 72 discípulos? No lo sabemos. Eran personas como cualquier otra: gente con sus cosas malas y sus cosas buenas. Ni mejores ni peores que el común de la gente. Podríamos decir gente como nosotros.

Y a estos 72 discípulos, Jesús los envía de dos en dos. Y es que sólo no puedo, la presencia del otro me anima, me ayuda, me protege, pues los viajes eran largos y podían surgir muchos peligros. Y además, la ley judía exigía para ser creíble por lo menos dos testigos. Por la tanto, La misión no es algo individual es comunitaria. Si Dios nos llama personalmente es desde una comunidad, en una comunidad y para una comunidad.

A veces solemos oír “Yo hago”, “Yo doy”, “Yo soy”, “Yo tengo”… La vez pasada escuché a un señor contar un testimonio y dijo por lo menos 18 veces la palabra “yo”, y el “YO” tiene que disminuir y el “NOSOTROS” tiene que crecer si queremos llevar adelante la misión del Señor. Y a nosotros los cristianos, nos cuesta mucho el trabajo en equipo, nos cuesta mucho el decir “nosotros”, es que está tan instalado el individualismo.

Y Jesús les dice vayan, ¡pero ojo! porque los envío “como ovejas en medio de lobos”. No nos envía a un ambiente donde se nos espera para aplaudirnos, para festejarnos, para rendirnos honores, no. Esta misión ha de tener su escenario propio, el mundo en que vivimos. Mundo difícil y hostil, que pone a prueba toda humana resistencia, porque amenaza a los apóstoles con chantajes, desprestigios, adversidades y persecuciones de muy diverso grado y estilo.

Y fíjense que esto es tan así, que además les da instrucciones muy precisas de que no lleven ni dinero, ni alforja, ni sandalias. O sea, los envía desprovistos de todo lo necesario desde el punto de vista humano. Y para recordarnos que siempre necesitamos escuchar, mirar y seguir al Pastor, a Jesús. Se deja en claro que la fuerza del que anuncia no depende de sus recursos.

Y por otro lado, es importante tener presente que cuando Dios nos llama y nos envía, no preguntará por nuestras habilidades, sólo nos preguntará si estamos dispuestos para trabajar para Él, para ser sus misioneros.

Disponibilidad: darte.
Doy cuanto tengo, dice el generoso,
doy cuanto valgo, dice el abnegado,
doy cuanto soy, dice el héroe,
me doy a mí mismo, dice el discípulo, el enviado.
Y la mejor forma de dar es darse.

Quisiera finalizar con un pensamiento de uno de los sermones de San Agustín que dice: “El Señor no quiso elegir primero a unos senadores, porque él sabía que si hubiera elegido a un senador, él habría podido decir: ‘Fui elegido por mi dignidad’. Si primero hubiera elegido a un rico, el rico habría podido decir: ‘Fui elegido por mi riqueza’. Si primero hubiera elegido a un emperador, el emperador habría podido decir: ‘Fui elegido por mi autoridad’. Si primero hubiera elegido a un orador, el orador habría podido decir: ‘Fui elegido por mi elocuencia’. Si primero hubiera elegido a un filósofo, el filósofo habría podido decir: ‘Fui elegido por mi sabiduría’. Y no, todos sabemos a quienes eligió, llamó, y envío”.

La gente adquiere muchas habilidades. En el servicio de Dios hay una habilidad que es la más grande y necesaria de todas: la disponibilidad. Si no estamos disponibles para Dios, por más habilidades que tengamos no sirven de nada. Hoy, como ayer, Jesús nos sigue invitando a ser misioneros, hay mucho por hacer, que nadie se quede por fuera, todos somos convocados, con los distintos carismas, en distintas áreas, sin desanimarnos al encontrarnos como corderos en medio de lobos. Y si nos parece que somos demasiado pequeños para una misión tan grande, no nos fijemos en nuestra debilidad, sino en la fuerza de Dios que obra a través de su Palabra.

P. Eduardo Porcheddu svd
Parroquia San Pedro, Córdoba


Recursos para acompañar la reflexión bíblica de esta semana

Servicio Bíblico Latinoamericano (Lecturas y comentarios para toda la semana, para descargar en formato de texto)
Portadores del Evangelio (José Antonio Pagola)
El Reino es vida que sólo puede surgir de otra vida (Fray Marcos)
Artesanos de la Paz (Vicente Martínez)
Homenaje a los Apóstoles anónimos (José Luis Sicre)
El secuestro del envío (Dolores Aleixandre)
Pónganse en camino (Video semanal – Quiero ver)
Contigo iré (Video musical – Salomé Arricibita)

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