La hospitalidad, escucha de la Palabra

YO ESTOY AQUÍ (16º Domingo C – Lc 10,38-42)

Por Laura Martin ssps

Mucho tiempo se sostuvo, desde estos versículos, que estar a los pies de Jesús o contemplación, tiene infinito valor sobre la acción, sobre la tarea diaria. Sin embargo este no es el sentido que ha querido darle el Evangelista Lucas.

Para los pueblos orientales la hospitalidad era y es un mandato de Dios. Una norma que implicaba darle agua para beber y asearse y la comida. Una tarea reservada a esclavos y mujeres, como podemos verlo en la primera lectura (Génesis 18,1-10a). El dueño de casa ordenaba y luego se sentaba a conversar con los recién llegados.

Aquí, Jesús llega a la casa de Marta y María y ellas lo reciben en su casa. Inmediatamente, Marta comienza a preparar todo lo necesario para atender al huésped, según lo mandan las buenas costumbres, pero su hermana se queda junto a Jesús, y es más, se sienta a sus pies para escuchar su Palabra.

Luego de un tiempo, Marta se da cuenta que su hermana, no sólo no la está ayudando, sino que ha ocupado un lugar que no le corresponde, por eso recurre al Maestro, con el fin de que ponerla en el lugar que debe ocupar según las tradiciones: la cocina.

Es interesante descubrir en el relato que Jesús escucha las palabras de Marta, y que además, por su contestación podemos ver que el Maestro estaba atento al trabajo que ella realizaba. Pero la respuesta no es la que esperaba Marta. No sólo no coloca a María en “su lugar”, en la cocina, en el servicio, sino que de alguna manera se vislumbra que Jesús desea que ella también esté allí, escuchando su Palabra.

Jesús deja desconcertada a Marta y seguramente a todos los que estaban allí. Es que la propuesta de Jesús rompe los esquemas tradicionales de su pueblo, el esquema que recorre la primera lectura. Los esclavos atendiendo el aseo de los visitantes, la mujer cocinando y el dueño de casa dando las órdenes pertinentes y sentado con los huéspedes, conversando.

Podemos descubrir que el tema que preocupa al Evangelista Lucas, no es la hospitalidad, sino la escucha de la Palabra de Jesús. Por eso es que Marta queda desconcertada. Jesús le pide que deje la agitación de las tareas cotidianas para tomarse un tiempo junto a él, le pide que cambie la estructura mental que la manda a realizar aquello para lo que fue educada. Le pide que se tome un tiempo para escucharlo a Él y transformarse en discípula. Discípula, mujer consagrada a escuchar la Palabra y ponerla en práctica desde su realidad. No le pide que se haga religiosa, le pide más, que haga un espacio en sí misma para acogerlo, para darle hospitalidad, donde no importan las cosas que Marta tiene para dar, sino lo que puede recibir de Jesús y que hará que su vida diaria, sus tareas diarias se hagan de manera diferente.

Si recibimos a Jesús como huésped nos transformamos al recibir su Palabra y esto me hace recordar el canto de Daniel Altamirano: “Dios, a la una”. Sólo podemos recibir a Jesús si previamente hubo un encuentro con él, como dice la letra de este canto: “No sé en qué calle, me dirás: ¡Buen día! ¡Ah… tanto tiempo que no estamos juntos! Yo te diré: Estoy tan ocupado, últimamente. ¿Y si te arrimas esta noche a casa?, así charlamos y cenamos juntos”.

150716La hospitalidad debe transformarse en experiencia de encuentro. El encuentro debe ser una experiencia de escucha de su Palabra. La escucha de la Palabra debe transformarnos, de tal manera que las tareas diarias ya no son una carga, sino dar a los otros lo mejor de cada uno de nosotros, porque estamos entregados a realizar esa Palabra de Jesús en nuestra vida. Y la escucha de su Palabra, la experiencia del encuentro, debe llevarnos al compromiso de nuestra vida con el proyecto de Jesús.

Las ocupaciones de la vida nos quitan el tiempo de estar junto al Señor. Sin escucha de su Palabra, nuestra misión se transforma en mero trabajo que desgasta. La escucha de la Palabra sin llevarla a la práctica, se vuelve estéril. Marta y María son dos hermanas que encarnan nuestra vida en todas sus edades y en todos sus estados. Este evangelio no es para ejemplificar la vida consagrada como religiosos, es para ejemplificar nuestra vida consagrada por el Bautismo.

Hna. Laura Martin, SSpS
Convento Cristo Rey, Esperanza – Santa Fe


Recursos para acompañar la reflexión bíblica de esta semana

Servicio Bíblico Latinoamericano (Lecturas y comentarios para toda la semana, para descargar en formato de texto)
Necesario y urgente (José Antonio Pagola)
Ni de Marta ni de María podemos prescindir (Fray Marcos)
La hospitalidad pide servicio (Vicente Martínez)
Todas contra Jesús (José Luis Sicre)
Marta y María (África de la Cruz Tomé)
Lo esencial (Video semanal – Quiero ver)

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