Aquel campo hoy es una progresista villa

MISIONES EN EL RECUERDO. Cómo nació Villa Cabello. La “Fundación Kolping”, viviendas, escuelas, instituto, centro de salud y otros.

P. Juan Markievicz SVD

Posadas (Misiones). Es que Juan Markievicz SVD, ni ayer ni hoy, nunca se detuvo. Dio prioridad a los que pasan necesidades. Nació para hacer el bien a la comunidad. Porque él ha experimentado en carne propia la pobreza del campesino, cuando la cosecha era mal remunerada y el trabajo era mucho. Desde niño, junto con sus diez hermanos varones y seis mujeres, realizó faenas pesadas. Proveniente de una familia numerosa y de firmes convicciones religiosas, creció viendo las realidades de los pobres.

El padre Juan, de la congregación Verbo Divino, piensa que Dios le dio la oportunidad de conocer a gente que lo ayudaría en su proyecto. Por su dedicación hacia las obras de carácter social y viendo las necesidades de toda índole, es que surgió el barrio, hoy conocido como Villa Cabello.

29º aniversario de Villa Cabello

Enseñó a sus colaboradores, como a Ruth Schmidt, quien hace 29 años es la administradora de la Fundación Kolping, a no debilitarse ante las injusticias. Con la fe puesta en Dios, porque es más fuerte y todo lo vence.

Nació en 1928 en Azara. Sus padres, inmigrantes de Polonia, fueron Martín Markievicz y Paulina Antoniow. Llegaron cuando niños en 1900. Se casaron en Apóstoles en 1910, en la iglesia San Pedro y San Pablo, y se instalaron en una chacra en Azara, cuyo patrono es San Antonio y para cuya iglesia la cruz fuera traída desde Polonia. Plantaban arroz, lino, trigo, criaban animales. Vendían sus productos por el precio de una camionada.

Los hermanos de Juan, Mariano (muerto) y Alberto son sacerdotes. A los once años, en 1940, por inclinación natural hacia el sacerdocio, Juan entró en el seminario de la congregación Verbo Divino de Azara. Allí conoció a los superiores Gaspar Kippes, padre José V. Bautsch y supo de la nostalgia de estar lejos de su familia. Estuvo más tarde en el seminario de Rafael Calzada, provincia de Buenos Aires, e hizo los votos perpetuos en San Agustín, previo proceso de pruebas.

En Munich, Alemania, entabló estrecha amistad con la monja Francisca Hohenwieser, de una ciudad cercana a Hamburgo, principal protagonista del proyecto Villa Caballo, sueño dorado de Juan Markievicz. Su congregación era la Cristo Rey y atendía a los ancianos lisiados a consecuencia de la guerra. En esa tarea se desempeñó Juan.

Ella y otras hermanas se dedicaban a recibir en forma de donación los cabellos de las damas alemanas. Francisca se encargaba de venderlos en la fábrica de pelucas. Así mantenía el hogar de ancianos y entregaba lo restante al religioso. Éste enviaba el dinero al colegio de Fátima de Villa Lanús. Con ello, crearon el jardín de infantes de Garupá.

Proyecto educativo y habitacional

El religioso, con paciencia, sensible ante la pobreza que sufren los desposeídos, contra viento y marea siguió la lucha.

Y esa sensibilidad quedó plasmada cuando se conmovió al ver a María, la madre de Jesús, en la iglesia de la Natividad, en Jerusalén, Israel: se empañaron sus ojos de lágrimas. Entonces, cómo no definirlo como un ser especial, si su sabiduría y experiencia lo llevaron a crear un barrio.

El padre Juan también fue profesor del colegio Roque González por 28 años, párroco en Jardín América en la iglesia Cristo Rey. En Memi, cerca de Roma, estudió catequesis y homilítica. En 1969, desde el colegio, ayudaba en las capillas San Miguel, San Antonio, Santa Catalina, el interior y el hogar de niñas Santa Teresita.

Mientras tanto, la hermana Francisca, con la ayuda de las damas alemanas, vendía cabellos para enviar el dinero para que el padre visionario realizara sus obras.

En 1972, Juan pertenecía al movimiento familiar cristiano con un grupo de gente, siempre con una sola mira, la de dotar de mejores condiciones de vida a los necesitados. Quería hacer algo por los pobres. Entonces compró doce hectáreas en la chacra 150 -que eran campo abierto- a la viuda de Palomar, un lugar apartado de la ciudad, donde pastaban los animales y se cobijaban a la sombra de árboles autóctonos. Siempre estuvo agradecido con sus amigos, la gente y la hermana Francisca de Alemania, sin cuya ayuda le hubiera sido imposible concretar su proyecto, que con el tiempo se convirtió en un amplio complejo social y educativo. Nació como Movimiento de Promoción Social Cristiano (Prosocri) y pasó luego a llamarse Fundación Villa Cabello.

En 1974 se construyó primero el salón comunitario, centro de vida para la zona. Hoy es una parte del templo Inmaculado Corazón de María, ya remodelado.

Luego, se edificaron numerosas cómodas viviendas y se donaron cinco hectáreas a la Secretaría de Vivienda, hoy Iprodha, para la construcción de 432 casas más, bajo la responsabilidad del arquitecto Caules.

Reseña de las obras realizadas

Como dijo Ruth Ingrid Schmidt, Villa Cabello debía llevar el nombre de su fundador, Markievcz, pero éste no lo permitió por su perfil alejado de todo deseo de promoción.

Como fuente de trabajo se construyó la fábrica de producción de bloques y tubos de alcantarilla, Premoldeados Villa Cabello, y una escuela. En 1978 se construyó la escuela primaria, hoy Instituto Santa María de las Misiones. Siempre con la ayuda de Alemania, se adquirió maquinaria nueva para la ampliación de la carpintería en funcionamiento. Con carpinteros especializados, se comenzó la fábrica de muebles, aberturas y se atendían pedidos. Tenían aprendices carpinteros. Las campanas para la parroquia las enviaron de Ehingen, Alemania. Se creó la fundación Beato Arnoldo Kolping y el observatorio astronómico del mismo nombre, atendido por Toscano.

En 1980, se fabricaban bloques, losas y mosaicos. Se hizo la red cloacal, desagüe de agua, se canalizó a través de tubos el arroyo que invadía el lugar. Se levantaron tinglados para el Jardín de Infantes Virgen Niña y la escuela para adultos de capacitación profesional.

Se creó la Asociación Familia Kolping Villa Cabello. Se solicitó el asentamiento de una comisaría. Se creó el ciclo básico N° 4 Verbo Divino, después centro comercial. Se creó el Centro Médico Villa Cabello e institutos educativos en el interior, el complejo deportivo Ruth Ingrid Schmidt Villa Cabello, la biblioteca y otras obras que coadyuvaron al crecimiento de la villa.

El visionario Juan Markievicz, que con generosidad logró la construcción de numerosas viviendas para los más necesitados, y donó tierras para otras construcciones, quiso fundar una radio, pero en 1979, por una orden del Obispado, se lo obligó a desalojar el lugar.

Fue enviado a Fátima y su salud se deterioró. Pero el reconocimiento por sus obras llegó un día y hoy, próximo al festejo de los 29 años del complejo que nació por su sueño dorado, el 13 de mayo, lo tienen nuevamente a cargo de esas obras comunitarias.

Mercedes “Mecha” Villalba

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Fuente: Diario “El Territorio”, 02/08/03

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Una Respuesta a Aquel campo hoy es una progresista villa

  1. Andrés Nuñez dice:

    Realmente cada línea que han escrito tiene tal santidad que me llena el alma de alegría y profundo respeto por semejante congregación.
    Hablar de Azara me llena el alma de dicha y placer. Éramos los primeros seminaristas que fuimos trasladados desde Azara al Colegio de Fátima. Qué placer enorme me causa!!! Dios me envió a ese colegio para que aprendiera muchas cosas.
    Hoy tengo una esposa que ama a la Virgen, ama a mis hijos, ellos aman a Dios y respetan al ser humano de tal manera que estoy tan feliz de haber sido educado allí y en Pilar (Bs. As.) Gracias, muchas gracias.
    Qué hermoso es amar a Dios. En este instante tengo en la mente decirle a la Presidente, que antes de comenzar cualquier discurso se debería rezar y digo esto porque el pueblo pobre es Dios mismo que camina por allí!!!

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