Mártires del Verbo Divino

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Testigos de Cristo en el holocausto

Ellos dieron la Vida por el Reino, como un grito que niega el presente de muerte que nos rodea. Esto es sin lugar a dudas, la presencia y el sentido del martirio, en nuestra vida y en la vida de la Iglesia hoy.

Presentar el testimonio de vida de estos misioneros del Verbo Divino, nos lleva a sumergirnos en una herida profunda y sangrante de la historia de la humanidad, como fue la creación de los depósitos de tortura y de muerte: los campos de exterminio en la Segunda Guerra Mundial.

Durante las dos guerras mundiales, la Congregación del Verbo Divino perdió alrededor de 1.300 miembros. Muchos perdieron sus vidas asesinados por los nazis, rusos o japoneses en los campos de concentración, otros en los campos de batalla, incorporados contra su voluntad al ejército.

Al hacer memoria, del Hno. Gregorio y de los PP. Estanislao, Luis y Aloisio, queremos que sus testimonios no sean olvidados, buscamos mantener vivo su recuerdo, para que su ejemplo nos inspire a asumir nuestra cruz, y ser signos de Resurrección, en los lugares donde el Señor desee que estemos, proclamando su Evangelio con nuestras vidas.

El 13 de Junio de 1999, el Papa Juan Pablo II beatificó en Polonia a estos cuatro Verbitas como mártires del holocausto y víctimas del odio contra la religión.

Hno. Gregorio Frackowiak (1911-1943)
El Hno. Gregorio nació el 18 de julio de 1911 y entró en la Congregación en 1929 siendo ya encuadernador. Fue destinado como portero al Seminario de San José. Cuando Polonia fue invadida por el ejército alemán en 1939, el seminario fue ocupado. La comunidad fue dispersada y el Hno. Gregorio volvió a su casa para trabajar en una imprenta de Jarocin. La Gestapo ocupó la imprenta en 1942, tras la repetida aparición de volantes de propaganda anti-nazi. Aunque no estaba implicado personalmente en el asunto y no fue arrestado, el Hno. Gregorio -de propia voluntad y con el consentimiento de los cohermanos- decidió asumir la plena responsabilidad de la iniciativa. Deseaba que sus compañeros de trabajo, la mayoría padres de familia, arrestados y encarcelados, fuesen puestos en libertad. En cuanto se presentó en la Gestapo, todos sus compañeros fueron liberados. Gregorio pasó de cárcel en cárcel, terminando finalmente en Dresden, donde el 5 de mayo de 1943, fue decapitado.
P. Estanislao Kubista (1898-1940)
El 28 de setiembre de 1898 nació el P. Estanislao Kubista. Entró al Seminario SVD de Nysa. Fue ordenado sacerdote el 26 de mayo de 1927. Se hizo cargo de la administración del apostolado de la prensa SVD. Él y la comunidad fueron hechos prisioneros en el Seminario, por los alemanes. El 5 de febrero de 1940 la comunidad fue internada en Stutthof y trasladada más tarde a Sachsenhausen. Durante el viaje el P. Estanislao cayó enfermo. Uno de los testigos de esos dramáticos momentos, nos comparte: “el 26 de abril lo llevaron al cuarto de baño, a donde eran trasladados los prisioneros enfermos condenados a morir. En esa madrugada fatal, le habíamos ayudado a acostarse, pero tuvimos que mantenerlo en pie durante la revista. Cuando el líder del pelotón lo vio, dijo: ha llegado tu fin. Con un pie en su pecho y otro en su garganta aplastó el P. Estanislao. Agonizó hasta el 28 de abril de 1940. La causa oficial de su muerte fue calificada de ‘bronquitis’ “.
P. Luis Mzyk (1905-1940)
En la ciudad de Chorzow nació el P. Luis Mzyk, el 29 de abril de 1905. Fue ordenado sacerdote en Roma el 30 de octubre de 1932. Era rector de la casa cuando el 4 de setiembre de 1939, fue confiscada por los alemanes. El 25 de enero de 1940, el P. Luis fue detenido y llevado al infame fuerte 7 de Posen. El 20 de febrero, el P. Luis y otros dos fueron sacados de la habitación, que habían compartido con otros nueve sacerdotes, por soldados borrachos de las SS. Éstos dos sacerdotes fueron testigos de su martirio. Primero fue brutalmente torturado y después el capitán Diebus, de las SS, le quitó la vida disparándole un tiro.
P. Aloisio Liguda (1898-1942)
El P. Aloisio Liguda nació el 23 de enero de 1898. Ingresó a la Congregación en el año 1913. Fue ordenado sacerdote el 26 de mayo de 1927. Obtuvo el título en literatura polaca e historia y publicó varios libros sobre la homilética. Durante la Segunda Guerra Mundial, el P. Aloisio fue Rector de Gorna Grupa. Arrestado, fue primero enviado a Stutthof, luego a Sachsenhausen y finalmente al campo de concentración de Dachau. Fue conducido al terrible bloque 29, reservado a los prisioneros con tuberculosis. Junto con sus compañeros, no fue condenado a morir en las cámaras de gas sino que el 9 de diciembre de 1942 fue ahogado en el tanque de agua del campo.

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12 de Junio

Beato Luis Mzyk, y compañeros mártires

Oración:

Dios omnipotente y eterno
que concediste a los bienaventurados mártires
Luis Mzyk y compañeros
la gracia de sufrir por Cristo,
socorre nuestra debilidad y,
así como ellos no dudaron en dar la vida por ti,
concédenos ser fuertes en la confesión de tu nombre.
Por nuestro Señor Jesucristo…

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“En verdad les digo: Si el grano de trigo no cae en tierra y muere,
queda solo; pero si muere, da mucho fruto”. (Jn 12,24)

Te damos gracias, Espíritu Santo,
por haber engrandecido
con tan numerosos dones de tu gracia
a los beatos verbitas,
su entrega martirial los convirtió
en granos fecundos de vida nueva.

Señor, que has llamado a los beatos mártires
Ludovico Mzyk, Estanislao Kubista,
Luis Liguda y Gregorio Frackowiak
a la vida eterna por medio de la cruz;
concédenos, por su intercesión,
mantener con audacia, hasta la muerte,
la fe que profesamos.

Amén.

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HIMNO

Testigos de la sangre con sangre rubricada,
frutos de amor cortados al golpe de la espada.

Testigos del amor en sumisión callada;
canto y cielo en los labios al golpe de la espada.

Testigos del dolor de vida enamorada;
diario placer de muerte al golpe de la espada.

Testigos del cansancio de una vida inmolada
a golpe de Evangelio y al golpe de la espada.

Demos gracias al Padre por la sangre sagrada;
pidamos ser sus mártires, y a cada madrugada
poder morir la vida al golpe de la espada.

Amén.

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