La pandemia y la Virgen de Fátima

El 13 de mayo de este año 2020 no llovió. La Madre nos regaló un hermoso día, para festejarla. Sin embargo, no hemos visto ni escuchado el acostumbrado bullicio y movilización popular de otros años, para homenajear a la Madre de Jesús, y en consecuencia, a la Madre de todos los cristianos.

Un detalle, que quizás no lo hayamos meditado suficientemente, es el tiempo de las apariciones, y el dato de la elección de unos niños de familias católicas pobres, pero firmes en la fe. Era una época, en la que lo espiritual no daba vida a lo material. La materia tiene que ser libre.

Ideas que no sólo destruyen la fe, sino que también corroen la civilización cristiana, si es que aún subsiste; y me pregunto: ¿Cómo es posible que en el siglo XXI se comercialice con personas pasándolas de África a Europa? ¿Quién responde de estos desafueros? ¿El capital?

Es, en este tiempo, cuando Dios, valiéndose de unos niños de dos familias católicas pobres, que tienen que mandar a sus hijos a cuidar unas ovejitas para subsistir, Dios manda a Europa, y al mundo un aviso para repensar el camino a seguir. Apenas han pasado poco más de 100 años, y de nuevo, Dios nos está hablando no a través de unos niños, sino mediante un acontecimiento que llamamos “pandemia”. ¿Seremos capaces de aprender de la historia?

Un caso singular para meditar: El Papa Francisco al enterarse que una barcaza se había hundido en el mar con 400 personas, rompió con todas las normas vaticanas de seguridad, y fue a rezar por las víctimas. Cuando le preguntaron por qué había hecho eso, sencillamente contestó: Sentí que tenía que ir.

Y Dios se apiadó de nosotros, y Jesús le dijo a su Madre: “Tienes que salir porque quieren verte”. Ese día, por la mañana, iniciamos rezando el Santo Rosario y la misa transmitida por Facebook, luego y gracias a Canal 12, desde el Colegio San Roque González de 9 a 11 hs. los niños participaron rezando desde sus casas. A las 11 horas se realizó la misa central con la presencia de Mons. Juan Rubén Martínez, acompañado del provincial y del párroco, la gente no pudo asistir, sino que, desde su casa acompañaron mirando los canales de televisión y las radios que transmitieron a toda la provincia. Ya por la tarde, la Virgen de Fátima recorrió todos los barrios que circunvalan el Colegio y la Parroquia Ntra. Sra. de Fátima, subida a una camioneta la Madre se acercó a sus hijos que no podían venir a verla.

Una Madre nunca se olvida de sus hijos, como ellos no se olvidan de la madre, mandándole en el fulgor de su mirada su cariñoso beso.

P. José Del Bosque svd