Como
misioneras estamos en medio del mundo para dar testimonio del amor
misericordioso de Dios. Trabajamos con grupos marginados,
familias, mujeres, niños y jóvenes; cuidamos ancianos, enfermos
y moribundos; colaboramos en la formación de comunidades
eclesiales de base, en la promoción de líderes laicos, en el
servicio a favor de la justicia y de la paz y la defensa de los
derechos y dignidad de la mujer. |
|